miércoles, 30 de abril de 2014

DEL OTRO LADO DE LA LUNA (PROLOGO)

                                       


                                                                 PROLOGO


                                                  DEL OTRO LADO DE LA LUNA

GENERO NOVELA
LIBRO -TOMO - PARTIDA
10-250-456
Fecha de registro:09 -Julio- 2010
Novela escrita entre los años 2000 y 2010

                                                   
                                                              PRESENTACIÓN

                                                 
                                                     A Propósito De Esta Novela

He estado pensando como hacer el prólogo de está novela; novela que comencé a escribir en el año 2000 y que al parecer es cosa de nunca acabar; cosa terrible ¿no? y es porque quiero comenzar ya con algo nuevo,  ¿nuevo?
¡Pero caramba! es cosa de corrija ahora acá, ahora allá; en fin… Pero sí; por estos días ha venido mí sobrino Esteban, que por cierto tiene siete años y le gusta meterse al computador y me ha llamado la atención, el ver, que casi siempre está viendo, algunos videos de Cristiano Ronaldo y bueno de Maikop Jackson  ¡A!  El fenómeno Jackson, (o la contra imagen).
 Y en uno de estos videos; “el perfecto player 2008” [1]hay un tema de una canción, cuya pregunta es “Qué es la vida “le he preguntado ¿Esteban qué es la vida? De una me respondió, “un espejismo, una ilusión” ¿y, un juego? Agregué. Sí continuó él, y se puede perder o ganar; es cierto,  pero  lo que uno no  puede perder son sus sueños, ir tras de ellos;  sí,  y yo también tengo muchos sueños. ¡Qué bien!,  ¡adelante!, ¡sigue adelante! Y sí, eso es lo que pasa, ese es el  asunto, y lo que ocurre en el filo de una escritura y de está a la que nos referimos, tiene mucho que ver con la vida y con su andar, en sus diferentes  acepciones, oscilaciones.
Eso es la escritura; ¿qué digo? Más, muchísimo más, y en ésta novela, lo que ocurre en la vida de los personajes, si  bien,  en cierto modo todo es  una ficción; ellos  no están menos exentos de las cosas, que puedan ocurrir en la vida y en la vida dentro de una sociedad tal…  A cualquiera de nosotros le podría ocurrir ¿no?  Son seres inquietos, quizá un poco inusuales, qué se preguntan y plantean cosas, que están expuestos a ser el blanco de muchos otros, de otros. Son perfiles, semblantes de siempre, no sólo de ahora, y quizá el tema central de esta novela esté basado en la pregunta, en las preguntas  y de donde se pueden extraer palabras, conceptos, (¿conceptos?)  Como Dios, el hombre, las religiones, la imagen, las imágenes,  el bien, el mal, etcétera; son personajes actuales, algunos tan efímeros como un suspiro, y otros que permanecen de principio a fin.
Es una historia, (pero también podría ser una metáfora) que ocurre ahora, por estos días, en pleno siglo XX, XXI  ¿Qué  se yo? En todo caso, en el pos-modernismo o lo que queda de este.  
 Sí, pero es que esto, no es ninguna maravilla, ninguna época es una maravilla, solo se vive la época que a uno le toca vivir ¿Qué más se le va a hacer? Pero lo que uno si debe vivir con absoluta certeza, es  en el cumplimento de una misión. No de un deber ser, sino de un llamado específico en relación con lo que a uno le corresponde ¿no cierto?
Ahora bien, ¿Será qué todo esto, es el resultado de un imaginario oscuro y clandestino? ¿De una imaginación voraz y desocupada? ¡Um! ¿Qué dirías tú querido lector?  ¡A! pero cierto, tendrías que leer ¿y no sé, si querrías aventurarte a hacerlo? todo viaje requiere un disponerse uno a algo y eso, eso siempre trae sus riesgos, pero vale ¿no?
 En todo caso hay una demanda, un llamado, un designio, un alguien  que  inhala y exhala y  un corazón  tac, toc, tic toc. ¡Y es qué claro!, él ser es eso, bueno, suponiendo qué sé esté de acuerdo con esto; ¿no? Si se parte de esa primicia, el ser, lo ontológico, lo que de ello, hay en uno;  se diría que en la escritura se atiende es a eso, a ese llamado del ser…  ¿del ser? y bueno pues, en esas es que ando y como decía más arriba, hay una mezcla de lo ficticio con lo  real en todo esté asunto.
 Es una historia o muchas dentro de una misma y eso recorre como la rutina, la atmósfera que envuelve al ser humano y qué suponiendo, suponiendo qué se esté partiendo de lo real, y lo “real”  al pasar  al plano de  la literatura, se convierte en eso, una ficción y nada mas…Pero la ficción, no lo olvides querido amigo, también se puede convertir en lo real.
Pero como quiera que sea todo esto; es menester aclarar que mí sueño no es por supuesto que lo escrito en está novela se haga realidad, lejos estoy de tales cosas; más podría decirse qué ello si podría ocurrir,  aunque   yo no lo quiera.
¿Pero entonces qué es la literatura? No sé, quizás  tendríamos que descubrirlo en la sombra que desciende hacia las cosas, cuando estas se ocultan, se  guardan en las azoteas y en el aire de las ventanas y de sus casas, en la irrupción del día o de los días y en la cabeza destartalada de los amantes que la buscan, ¿es la imaginación? ¿Son los libros? , ¿Son las palabras…?  ¿Es estar detrás de estas? ¿Será?   ¡No  sé!  ¡Tú lo sabrás!
 Gracias  2009 09 21
BEATRIZ ELENA MORALES ESTRADA
RADICACIÔN DE ENTRADA 1-2010-26128 Colombia



[1]  He tomado como referencia para esté prólogo, el tema de la canción de uno de los videos de Cristiano Ronaldo, que aparece en la  Internet, el perfecto player 2008  ¿Qué es la vida? video, que conocí apenitas ahora, cuando  ya la novela estaba escrita, pero además el fanático de Cristiano Ronaldo es mí sobrino, para nada soy amante del fútbol; aunque este es un  juego que se puede tomar como uno de los tantos ejemplos, en relación con la vida.
 Con lo que significa la vida y pues, bueno la vida es un asunto serio ¿no?  Pero la palabra juego, puede prestarse a malas interpretaciones, no obstante está es, en juego la vida misma. Por lo demás es muy probable que este video, el tema de la canción, este inspirado en la obra de Pedro Calderón de la Barca, la vida es un sueño ¿Qué es la vida?  “Un frenesí, una ilusión, una sombra, una ficción” No hago referencia a ningún intérprete en especial, puesto que la  cantan varios autores, por ejemplo Martillo vago.

BEATRIZ ELENA MORALES ESTRADA
RADICACIÔN DE ENTRADA 1-2010-26128 Colombia


miércoles, 8 de mayo de 2013

LA PAREJA





LA PAREJA


Su  voz se escuchaba fría, sobre la insolencia de una de sus caras; casi tranquila ella, la Pili, la Pilar era bajita, pequeña de ojos grandes; de sus labios carnosos entreabiertos salieron unas palabras rojas, hirientes, como serpientes horrorosas, y dijo que él, era una sombra grotesca, siguió caminando, como si dominara el aire, ingrávida lo contempló y luego le dio la espalda; no quiso mirar la sangre derramada, la de él, que la seguía y que se atropellaba en frases entrecortadas. !Por favor Pili perdóname! sentía una soledad que le anudaba el pecho, como espada lo atravesaba, a su vez sentía a sus venas arder y algo en su pulso quería vaciarse como si estuviese roto. Pero la siguió, perplejo, ante la frialdad de ella, mi Pili, la que yo creía que me amaba con infinita ternura; ella se detuvo por un instante y lo miró por encima de su rostro, sus ojos se escapaban a los de él como mariposas fugaces; a su vez ella no lo miraba porque lo amaba. ¡Mierda!  Se dijo, ¡cómo podría perdonarlo! ¡Cómo, después de lo que me hizo! ya para ese momento, el sol se proyectó en espejos y comenzó a arder en la frente, él se sintió como un renacuajo gris achicharrado por el calor.
Cuando llegaron al estadio se sentaron a conversar uno al lado del otro, como con ganas de estar más juntitos, pero sin atreverse a tocarse; ella no había acabado de nadar sobre esas aguas nefastas que se hayan escondidas del otro lado de la luna; sin embargo en su corazón un ángel de amor bullía, ¡perdónalo!, entonces habló él, le dijo cosas, intentando aclarar el asunto, remitiéndose a ejemplos de la vida, asuntos que él creía que eran verdades. Ella por su parte no lo entendía así, entonces sus palabras se hicieron más  duras. Un silencio los invadió y se deslizó por sus costados, dejando un gusto amargo en sus lenguas sedientas; Pareciera que la muerte se perpetuara en ellos.

Nada podía ya salvar ese amor, mirándola volvió a recordarla antaño, cuando recién se conocieron y salían juntos de clase, de la universidad y se sentaban a conversar, bebiendo una taza de muchos cafés. Era un tiempo de pájaros que danzaban cubriéndolos y todo, todo se convertía en una canción soñada. De pronto,  abrupta mente volvió al presente, al escucharla decir, jamás podré perdonarte y tampoco puedo entender tu manera de mirar la vida, eres un soñador, un tonto existencia lista y yo soy, bueno, un poco más realista... Mira, que eso de guiñarle los ojos a la muerte y visitar antiguos mundos, leyendo poesía y esas creencias en mitos, ¡pamplinas!  Esas son historias vanas, pero la verdadera historia es una ciencia que nos muestra cómo los aconteceres de la humanidad deben ser mirados, bajo una perspectiva racionalista,  al instante, ella frenó las palabras, él la miró, un vacío se instaló en sus estómagos; antes, cuando no había sucedido aquel horror, se entendían muy bien, sus pláticas, eran lo que eran, debido a sus diferencias cognitivas, eso era lo que sazonaba nuestra relación; dijo él asombrado.

En la noche la imaginó pálida, mirándose en un espejo cóncavo, uno a uno sus rostros iban cayendo y los iba doblando sobre la cama, luego vio cómo ella los arrojó con furia, así la vio, hasta que al fin se tendió a dormir en silencio. Años después se volvieron a encontrar dentro de la universidad, ella seguía siendo una intelectual muy racionalista; pero había vivido, experimentado otras cosas y se cree que hasta se había hecho más sensible, menos orgullosa. Él, había madurado, pero seguía siendo un soñador, un poeta; platicaron por espacio de una hora arropados por la magia del encuentro; la Pili comprobó que los dientes de él, seguían siendo fuerte, al igual que sus manos morenas; y sus ojos ni hablar… Él observó que su boca entreabierta y sus labios seguían siendo el más bello testimonio de la vida. Prometieron volver a verse, él tomó su número de teléfono y ella el de él; ella era profesora de historia, ya lo era, pero habían pasado tantas cosas, otros seres y ambos se preguntaron; volver a verse, ¿cuándo, cómo? Aquello fue sólo una casualidad que quizá ya nunca volvería a repetirse. Se alejaron en silencio cada uno cavilando pensamientos. ¿Volver atrás? ¿Sera?
En su cama, todavía él pensaba en ella, como esa noche cuando la odió; amándola como la amaba. Pero ahora ya no era Gorbachov y su mapamundi en el cráneo, ahora era Bush y su guerra contra Irak y contra el mundo; o a la inversa. Ahora era japon y su planta nuclear contaminando,  ahora eran otras cosas, susesos,  suseso de  un mundo en convulsion;  ¡qué se yo! dijo suspirando.

 Al final el amor se les escapó a ambos por una ventana del tiempo y se fue a bailar a algún país, en donde existen los seres que se ríen con la luna. ¡Digo no!   quizás…
 Beatriz Elena Morales Estrada

 Inéditos, extraído de mi Obrita Silencio De Alas, segunda parte
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martes, 14 de agosto de 2012

El Crimen




EL CRIMEN



John  Stuart se eternizó en el tiempo, sí no hay duda, Sofía era tan bella, como un suspiro de viento, casi como un hálito de vida. Así lo expresó con su voz lenta y recordó aquella ocasión, cuando la vio frente al ascensor, esperando para abordarla. Él, mister Stuart estaba a punto de salir; fue cuando sus ojos sombreados se fundieron con los de Sofía; hubiera querido que fuera un tiempo sin fin. Ella susurró con dulzura; excuse Mr...., ¿Mr.?Stuart, Stuart es mi nombre; dijo él; ella le sonrió con coquetería, ¿vive usted aquí? ¿En este mismo edificio?, sí así es señorita...; ¡Sofía! ; susurró su nombre mientras la puerta se cerraba; ella le decía. Hasta pronto Mr. Stuart. John o Johnson Stuart, suspiró y se hundió de nuevo dentro del pozo de los recuerdos, caminó hacia atrás como en cámara lenta y evocó el dulce llamado de Sofía. Sofía, Sofía, Sofía, te recuerdo ahora parqueada dentro de tu auto, en frente de tu casa. Sí, aquella tarde era de una lluvia leve y caía una brizna de hielo tenue, yo tenía mi mirada puesta sobre la ventana que estaba encima de tu auto y veía la lluvia caer y hasta la sentía golpear como un remanso de cristales rotos en el fulgor de tu mirada, mientras a su vez; Mr. Edward grueso y grande  como un camaleón, fumaba su pipa y esparcía ese olor a picadura libanesa. Fumaba sin detenerse a reparar en nadie y menos en aquella dulce gitanilla; gitana de la melancolía, que eras tu Sofía, mi dulce Sofía; tú que recóndita te encontrabas en aquel marco de esa ventanilla. Por eso tanto a él, como a mi nos fue imposible detectar la masacre que se realizaba en la avenida de la calle de Rótterdam; apartamento 301, allí mismo, en frente a nuestras narices. Tampoco podíamos escuchar nada; ya que esos hombres usaron pistolas con silenciadores. Nadie pudo, ni puede culparnos ahora... ¿me entiende? ¿Me escucha usted?  ¿Verdad? Hasta la gasolina se expandía con suavidad a nuestro alrededor.

Johnson sonrió, su rostro enjuto y sus dedos amarillos por la marihuana, brillaron al contacto con los primeros rayos de sol que se introdujeron por las celosías de la casa y por las ventanas que tenían algunos vidrios  rotos; Jhonson palideció y pronunció. ¡Quiera Dios!  Que Sofía, mi dulce Sofía, haya sobrevivido a aquel atroz homicidio; sí, aquel que se cometió en el apartamento de la señora Rosembaud. Se bien que esa familia de judíos, era muy ortodoxa y hasta radical en sus ideas; pero no dañaban a nadie, a nadie; exceptuando quizá...; no, no me haga caso usted, además ¿cómo podría yo saberlo?, aquella dulce criatura, que era Sofía y que parecía enraizada en medio de la lluvia, lo vio todo, todo desde su auto, recuerdo que era un automóvil de color gris, de marca rusa, mientras esperaba que su esposo, el teniente Ronald, bajara de mi apartamento. Pero el viejo camaleón lo entretuvo demasiado, aún más de lo previsto, lo que quiero decir es que sobre sus disquisiciones,  acerca de la política se demoraron más de lo que ellos mismos hubieran podido suponer; ¡usted ya sabe como es eso!; esas cosas del parlamento, bueno, por mi apellido sabrá usted que no soy de por aquí, que soy americano, bueno eso es lo que figura en mis declaraciones. ¡Por supuesto!, cómo iba yo a saber que ella era casada; se presentó a mí como señorita, jamás como señora; era tan joven y además tan coqueta...; ¿me dice usted qué no he tosido mucho?; ¿para lo demasiado qué  he fumado cigarrillos hechos de marihuana?  No, no le puedo creer, ¿dice qué  tan solo llevamos aquí una o dos horas? , Pero he tenido la sensación de que ha sido toda una eternidad.

 John o Johnson Stuart, escuchó una voz antes de cerrar los ojos por última vez ¡pobre, desvaría!  En su agonía desvaría, sí así es cariño; pero él tenía que pagar por lo que hizo. John Stuart sonrió al escuchar esa voz; eso fue lo último que se llevó antes de desvanecerse para siempre. Sofía, pensó. La inyección que le pusiste Sofía, es la menos dolorosa; ¿y a propósito? ; Sofía nuestra nieta se ha recuperado mucho; él no supo que fue a su madre a quien mató, no, y además que fueron años, los que pasó aquí, en esta vieja habitación, la marihuana atenuó un poco su sufrimiento; vamos cariño que se nos hace tarde, ¡vamos!

Y no hemos dejado ningún rastro; si alguien lo encuentra pensara que este pobre sufrió un infarto. Apresúrate Sofía, se hace tarde; si, ¡vamos!
                                           
                                                         Beatriz Elena Morales Estrada
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Comentario

Prosa y poesía
Roberto Ramón Brindisi, el Junio 7, 2012, a las  7:33, pm
Beatriz me ha gustado mucho esta narración, coste que en esta ultima etapa soy poco propenso a leer cuentos cortos, los que en otra época hicieron mis delicias, Jorge luís Borges, Marcelo biermajer y su literatura erótica, Roberto fontana Rosa y tantísimos cuentistas excelentes que me alimentaron y hoy leo este cuento tuyo o relato breve y me pareció muy bueno, no se pierde la ilación, con un buen final. Gracias Beatriz por haberme regalado el sabor de la narración breve.
Un beso
 Robert


EL DIARIO DE VALENTINA PIAMONTE (Alpha: Frontiertothe...Video)








   Evidencias

 Y entonces ven los rayos que se hallan escondidos en todos los atardeceres... Y querrán  descubrir el misterio, más no lo supieron y no lo sabrán, por más que ellos lo intentaron. Pero quizás un principito logre descubrirlo ¿Digo no?


                                                  El  Acontecimiento

                                                                         Febrero 20 de 1987


Y así como la música es la captación del lenguaje mediante el sonido, los acontecimientos son la captación esencial de un solo acontecer en nuestras vidas ¿Quién puede decir que una mano extendida en el tiempo, no es sino la afirmación  de un  arquetipo de la especie, que no es uno, sino todos y, a su vez todo es uno?


Yo, aquella muchacha que soñó con la luna, me encontraba esa noche en un lugar alto, parecía como un edificio de cristal; era un edificio de cristal, y era transparente como un espejo y allí se reflejaba todo el cansancio de la ciudad; ciudad asediada por la luna. 

Y  llena de gentes y de carros, de sucesos e insucesos, que me recordaban al primer Caín, asechando  el primer Abel. Conmigo se hallaban muchas personas, aunque no las conocía, jamás en mi vida las había visto.


Desde allí se podría observar con nitidez el cielo; es entonces cuando aterrada veo una luna que se torna roja
y que se va poniendo pequeñita en la medida en que se aleja. La tierra parece alejarse también y sumergirse en una oscuridad total. ¡Estoy tan aterrada!

De repente surge una estrella, siempre la veo perfilarse en las noches y brillar con mucha intensidad. Ahora, en este instante dicha estrella o planeta alumbra, se ilumina cada vez  con mayor fuerza y se apaga por instantes y, ya luego se aleja aún más, más  a una velocidad vertiginosa. En apariencia lo hace al mismo tiempo, de un modo circular y horizontal.
Mi vista vuelve a ser enfocada por el lado izquierdo y entonces vuelvo a ver la luna roja; lo inesperado sucede, luna y estrella se juntan, una explosión voraz y todo se convierte en tinieblas, y zúas...


Yo Valentina, que he visto que se ha desprendido de un hilo del cielo la luna, me hallo aún enternecida por el asombro. Yo, yo que ya se que es el uno... 
Y a su vez soy  su afirmación; espero en la soledad de mi destino, el acontecimiento total de esa realidad de ser.
Ese ser por el cual he caminado con fuerza, dejando atrás como en un teatro, sombras de cosas ; mientras me he alejado, sosteniendo entre mis manos un matinal, que al final de cuentas nunca he leído y que quizás nadie leerá jamás. 
Hacía atrás en el tiempo, quedan ellos, mientras yo me voy sumergiendo como un fantasma en un tiempo, que todavía no conozco, mí tiempo.
                   
                              Beatriz Elena M E

Inéditos; derechos reservados...
Todos los









FAsEs De La LuNA


Enero 9 de 1986  

El DiArIo  De VaLenTinA PiAmOntE; 
segunda parte


Sentada en  mi  vieja mecedora, que esta situada en algún lugar del espacio, he vuelto a pensar en el pasado. Pero es que el tiempo aparece a veces como un arlequín, que imita a un hombre sostenido en un solo pie y con la mano izquierda extendida, conteniendo en ella un salero, aunque estas cosas nos parezcan tan raras; no son otra cosa que la simbología de la muerte, que se nos presenta también como una representación de la vida.
El salero sirve para rociar y a su vez contiene en si, la sal, la esencia del néctar escondido y  la sangre que fluye por las venas, la savia vegetal, el carbón encendido.
El arlequín, el equilibrio entre el bien y el mal, entre el número perfecto y lo imperfecto, la  trilogía de los sabios... ¿Cuánto tiempo puede durar un hombre en esa posición? ¿Una mujer? ¿Y un arlequín?
Y nosotros que somos sombras escondidas en el sueño, somos a su vez interpretes de sus imágenes, yo Valentina Piamonte, seré interprete de mi propio destino y al final, mi mano derecha extendida hacia la muerte, capturará una imagen azul, no como un espejo, sino como una donación que he recibido de la vida. Y lo que es donado será devuelto cabeza arriba, cabeza abajo colgado. Después, Mirando, esparciéndose...


Recuerdo aquella madrugada, cuando el espíritu me llevó de nuevo al sueño visionario; mire al cielo y vi una cantidad de estrellas resplandecientes y a sus vez muchos puntos en el infinito y una luna que parecía menguante; también un planeta que se desplazaba, quedando detrás mío,  hacia el poniente; el sol parecía brillar...
Lo que parecía el satélite lunar, cambió varias veces de posición; es decir que lo vi avanzar hacia una estrella, que a su vez se desplazaba por un costado de la tierra, en dirección al sol  y cuando estaba a una cierta cercanía de este, se produjo una semi oscuridad. La luna que en su recorrido avanzaba, en sus movimientos habituales, no solo atraviesa por varias fases,sino que también cambia de color.

Una extraña voz de mujer me dice; has contemplado un maravilloso espectáculo a color, ahora el planeta va al encuentro con el sol... Bueno siii,  si es que acaso sale.


     Beatriz  Elena Morales E
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El DiAriO De VaLenTiNa PiAmOnTe

 Inédito













 
  El  MuNDo En RuInAs
                                                                                                (Febrero 9 de 1986)  


Sentada en mi vieja mecedora del tiempo, he vuelto a releer mis apuntes del pasado y siento una profunda inquietud al hacerlo. Yo Valentina, yo que hace mucho tiempo, he descubierto que el mundo en que vivo es un mundo caído, yo que habito en la sombra, sin ser sombra, he comprendido también que este mundo es tiniebla y olvido.

Y es que había olvidado que tengo los ojos del Dios vivo en mis ojos y aunque él es inmortal, yo pereceré algún día bajo el sonido lejano, sonido que me llegara de algún lugar; nunca sabré de donde vino, no lo veré quizás, pero sentiré en un segundo ilimitado mi triste destino; que es el destino de todos.
No obstante ahora casi vieja, perdida la esperanza y agitada por tristes meditaciones, espero con la fuerza de un antiguo guerrero, el fatal día en que la luna se pondrá roja. Jamás olvidaré aquellas noches en que tuve bajo mis párpados cerrados, tan extrañas visiones y presagios. Un absurdo quizás fueron ellas ¿Pero acaso, no son absurdas las diferentes realidades qué nos acompañan? Nada de especial tienen, sin embargo, ahora que el mundo está otra vez en llamas y el oro negro acaricia los corazones y el mío es una desolación casi fatal, las recuerdo con mayor intensidad. 
Fue así como aquella noche, hallándome conversando con mi madre, sentimos ambas la necesidad de mirar el firmamento, ¡Que vemos! una luna grande y extraña en creciente, como desde un paisaje lejano, quizás hasta fortuito. De repente y sin darnos tiempo de nada, todo comenzó a moverse y las cosas se fueron destruyendo ante mis ojos, las montañas se derrumbaban, caían desde su altura, todo giraba, los continentes se desaparecían, poco a poco todo tendía a la nada. La tierra , nuestro planeta, quedó en ruinas. Después ante mi asombrado espíritu, solo veo herrumbre, restos de edificios esparcidos... Entonces me pongo a llorar y lloro y lloro, lloro  con  amargura  la falta de mi madre, de mi familia, de mis seres queridos, lo que era ya no es...


Sin embargo y sin que yo lo hubiera  notado, hallábase a mi lado alguien, sin fijarme lo miro y le digo; ¿qué voy a hacer? el mundo se acabó, mi familia ha desaparecido. Entonces el ser se me acerca, me toma del brazo y me lleva hacia unas ruinas cercanas, me dice; no debes pensar en ellos, ya no existen, ya están muertos, pero todo, todo acaba y es tan solo para comenzar de nuevo. Yo me quedé mirando, mirándolo y es entonces, cuando lo descubro, lo reparo, lela, muy lela veo sus ojos; intento acercármele pero él, me paraliza, me deja clavada en mi sitio, obligándome a mirarlo, a detenerme en su mirada sin parpadear. Siento una gran fuerza , un gran poder se apodera de mi, me lleno de mucha fuerza, ¡Jum que poder tan tenaz!  Esos ojos nunca vistos antes, son semejantes a un mar de diamantes, a un mar de cristal  y brillaban con una claridad azul de constelaciones. Escucho su voz exhortándome de nuevo  y esto es lo que me dice; no temas yo soy Dios, siento entonces un calor, un fuego muy agradable que me abraza.
Luego este ser que esta más allá de toda apreciación física, más allá de todo concepto banal, de lo feo o lo bonito; él es el ser, del ser  y por lo tanto me es por completo indefinible, imposible capturarlo en su esencia, parece alejarse y digo parece, porque con él nunca se sabe. Sigo contemplando las ruinas y  aún me lamento; el mundo ha desaparecido delante de mi mirada, todo, todo ha caído, escucho un ruido y me pongo alerta, al mirar veo a un pobre hombre quemado, agonizante, me pide ayuda y exhala.


La angustia vuelve a inundarme casi hasta el horror, estaba allí, en medio de ese desolado paisaje, vuelve entonces a aparecer un ser humano, si un ser humano... Con patencia suena su voz, la de él, que me dice así; estos nuevos seres que vendrán, no sabrán nada, pero nada de lo que paso aquí, no pueden saberlo, nos toca a nosotros enseñarles, mostrarles poco a poco lo que pasó. 
Yo, que he comenzado a vislumbrar el presagio y la caída de las torres de babel, aún no salgo de mi asombro. Mis ojos desmesurados se fijan a veces en un punto infinito, cuando el sol entra por un costado del tejado y se allega al patio de mi casa, formando rayos y puntos de luz imprecisos; que aún no acabo de comprender, pero espero con ansiedad, el cumplimiento cabal de mi afortunado o desafortunado destino.
   BEatriz Elena Morales  Estrada


Todos los derechos reservados


                     




                                                                                        
      Beatriz  Elena Morales Estrada
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 I

                                                                                     
                                                    
   VéRtiGo 

El Diario de Valentina Piamonte
 
Enero 3 de 1986- 4:00  A.M.

Y como no sentir y guardar dentro de mí, el secreto de aquellas noches de fascinado asombro, aún recuerdo cuando el espíritu, me entró en visiones y me mostró; enseñándome el más hermoso y exótico paisaje que jamás ojo humano, creo yo, haya llegado a contemplar. Era una hermosa, gigantesca luna  (cuando digo gigantesca es porque lo era) con mapas de colores azules, parecían continentes sobre su superficie.
Desde el espacio yo veía también la tierra y observaba a su vez, otra luna amarilla, muy aterradora, pero no menos bella que la anterior y más hacía allá, en una línea casi horizontal y digo casi, porque en el espacio los cuerpos, no se hallan tan juntos, aunque así  parezca a simple vista.
Los veía alineados, uno tras otro, así era que estaban. Otro planeta, menos bello, pero de igual grandeza estaba detrás de esta, entonces me sentí  invadida por una fuerza increíble, densa, que lo atravesaba todo, todo. Y de improviso la tierra cambió de manera brusca su dirección, en un movimiento bastante fuerte y se alejo cada vez con mayor intensidad de la luna amarilla que la precedía, todo se oscureció más, aún más...
Semejante situación me anonadó tanto, que comencé a gritar y no era para menos, semejante visión, tenaz. El pánico me invadió, porque sentía como si nos hundiéramos y cayéramos en un vacío. Yo gritaba ¡es el cometa Hallew! su deslizamiento interfiere en el rumbo de los planetas... El impacto de tan fuerte impresión me hizo despertar y mis ojos, ahora ya, constelados como dos astros, quedaron llenos de esa preciosa visión.
Me levanté asustada y subí a la terraza, el cielo parecía despejado, entonces vi, yo vi dos puntos que se movían de forma paralela, y más abajito otros dos, que se movían de igual modo. La casa se lleno de luz, las personas intrigadas se despertaron, buscando a un presunto ladrón; al verme, me miraron con algo de extrañeza. ¿Y quién no? Si eran horas muy entradas de la noche.
Volvieron a sus lugares y de igual modo volví  a mi habitación, encendí un pequeño radio que tenía al pie de mi cama  y como al azar sintonicé cualquier emisora; un locutor daba un presunto informe científico; " se ha comprobado que seres que pertenecen a la misma especie; pueden ser hormigas, plantas, tienen al igual que el hombre, una capacidad receptora que funciona de una manera excelente en la proximidad de algún peligro. Los hombres con mayor razón, se comunican entre si y se advierten por un instinto de conservación a distancia."  Miren yo no he comprobado la veracidad de tales palabras; de lo que si  estoy por completo segura es de la visión que tuve y la de tan maravillosa y a su vez terrible experiencia.
 Eso que vivencié de una manera tan real.
                         
Beatriz Elena M E
 Derechos reservados todos…