lunes, 26 de mayo de 2014
miércoles, 30 de abril de 2014
DEL OTRO LADO DE LA LUNA (PROLOGO)
PROLOGO
DEL OTRO LADO DE LA LUNA
GENERO NOVELA
LIBRO -TOMO - PARTIDA
10-250-456
Fecha de registro:09 -Julio- 2010
Novela escrita entre los años 2000 y 2010
PRESENTACIÓN
A Propósito De Esta Novela
He estado pensando
como hacer el prólogo de está novela; novela que comencé a escribir en el año
2000 y que al parecer es cosa de nunca acabar; cosa terrible ¿no? y es porque
quiero comenzar ya con algo nuevo,
¿nuevo?
¡Pero caramba! es
cosa de corrija ahora acá, ahora allá; en fin… Pero sí; por estos días ha
venido mí sobrino Esteban, que por cierto tiene siete años y le gusta meterse
al computador y me ha llamado la atención, el ver, que casi siempre está viendo,
algunos videos de Cristiano Ronaldo y bueno de Maikop Jackson ¡A! El
fenómeno Jackson, (o la contra imagen).
Y en uno de estos videos; “el perfecto player
2008” [1]hay
un tema de una canción, cuya pregunta es “Qué es la vida “le he preguntado ¿Esteban
qué es la vida? De una me respondió, “un espejismo, una ilusión” ¿y, un juego? Agregué.
Sí continuó él, y se puede perder o ganar; es cierto, pero lo
que uno no puede perder son sus sueños,
ir tras de ellos; sí, y yo también tengo muchos sueños. ¡Qué bien!, ¡adelante!, ¡sigue adelante! Y sí, eso es lo que
pasa, ese es el asunto, y lo que ocurre
en el filo de una escritura y de está a la que nos referimos, tiene mucho que ver
con la vida y con su andar, en sus diferentes
acepciones, oscilaciones.
Eso es la escritura;
¿qué digo? Más, muchísimo más, y en ésta novela, lo que ocurre en la vida de
los personajes, si bien, en cierto modo todo es una ficción; ellos no están menos exentos de las cosas, que
puedan ocurrir en la vida y en la vida dentro de una sociedad tal… A cualquiera de nosotros le podría ocurrir ¿no? Son seres inquietos, quizá un poco inusuales,
qué se preguntan y plantean cosas, que están expuestos a ser el blanco de
muchos otros, de otros. Son perfiles, semblantes de siempre, no sólo de ahora,
y quizá el tema central de esta novela esté basado en la pregunta, en las
preguntas y de donde se pueden extraer
palabras, conceptos, (¿conceptos?) Como Dios,
el hombre, las religiones, la imagen, las imágenes, el bien, el mal, etcétera; son personajes actuales,
algunos tan efímeros como un suspiro, y otros que permanecen de principio a
fin.
Es una historia,
(pero también podría ser una metáfora) que ocurre ahora, por estos días, en pleno
siglo XX, XXI ¿Qué se yo? En todo caso, en el pos-modernismo o lo
que queda de este.
Sí, pero es que esto, no es ninguna maravilla,
ninguna época es una maravilla, solo se vive la época que a uno le toca vivir
¿Qué más se le va a hacer? Pero lo que uno si debe vivir con absoluta certeza,
es en el cumplimento de una misión. No
de un deber ser, sino de un llamado específico en relación con lo que a uno le
corresponde ¿no cierto?
Ahora bien, ¿Será qué
todo esto, es el resultado de un imaginario oscuro y clandestino? ¿De una
imaginación voraz y desocupada? ¡Um! ¿Qué dirías tú querido lector? ¡A! pero cierto, tendrías que leer ¿y no sé, si
querrías aventurarte a hacerlo? todo viaje requiere un disponerse uno a algo y eso,
eso siempre trae sus riesgos, pero vale ¿no?
En todo caso hay una demanda, un llamado, un designio,
un alguien que inhala y exhala y un corazón
tac, toc, tic toc. ¡Y es qué claro!, él ser es eso, bueno, suponiendo qué
sé esté de acuerdo con esto; ¿no? Si se parte de esa primicia, el ser, lo
ontológico, lo que de ello, hay en uno; se diría que en la escritura se atiende es a eso,
a ese llamado del ser… ¿del ser? y bueno
pues, en esas es que ando y como decía más arriba, hay una mezcla de lo ficticio
con lo real en todo esté asunto.
Es una historia o muchas dentro de una misma y
eso recorre como la rutina, la atmósfera que envuelve al ser humano y qué
suponiendo, suponiendo qué se esté partiendo de lo real, y lo “real” al pasar
al plano de la literatura, se
convierte en eso, una ficción y nada mas…Pero la ficción, no lo olvides querido
amigo, también se puede convertir en lo real.
Pero como quiera que
sea todo esto; es menester aclarar que mí sueño no es por supuesto que lo
escrito en está novela se haga realidad, lejos estoy de tales cosas; más podría
decirse qué ello si podría ocurrir, aunque yo no lo quiera.
¿Pero entonces qué
es la literatura? No sé, quizás
tendríamos que descubrirlo en la sombra que desciende hacia las cosas,
cuando estas se ocultan, se guardan en
las azoteas y en el aire de las ventanas y de sus casas, en la irrupción del
día o de los días y en la cabeza destartalada de los amantes que la buscan, ¿es
la imaginación? ¿Son los libros? , ¿Son las palabras…? ¿Es estar detrás de estas? ¿Será? ¡No sé! ¡Tú lo sabrás!
Gracias 2009 09 21
BEATRIZ ELENA MORALES ESTRADA
RADICACIÔN DE ENTRADA 1-2010-26128 Colombia
[1] He tomado como referencia para
esté prólogo, el tema de la canción de uno de los videos de Cristiano Ronaldo,
que aparece en la Internet, el perfecto
player 2008 ¿Qué es la vida? video, que
conocí apenitas ahora, cuando ya la
novela estaba escrita, pero además el fanático de Cristiano Ronaldo es mí
sobrino, para nada soy amante del fútbol; aunque este es un juego que se puede tomar como uno de los
tantos ejemplos, en relación con la vida.
Con
lo que significa la vida y pues, bueno la vida es un asunto serio ¿no? Pero la palabra juego, puede prestarse a
malas interpretaciones, no obstante está es, en juego la vida misma. Por lo
demás es muy probable que este video, el tema de la canción, este inspirado en
la obra de Pedro Calderón de la Barca, la vida es un sueño ¿Qué es la
vida? “Un frenesí, una ilusión, una
sombra, una ficción” No hago referencia a ningún intérprete en especial, puesto
que la cantan varios autores, por
ejemplo Martillo vago.
BEATRIZ ELENA MORALES ESTRADA
RADICACIÔN DE ENTRADA 1-2010-26128 Colombia
miércoles, 8 de mayo de 2013
LA PAREJA
Su
voz se escuchaba fría, sobre la insolencia de una de sus caras; casi
tranquila ella, la Pili ,
la Pilar era
bajita, pequeña de ojos grandes; de sus labios carnosos entreabiertos salieron
unas palabras rojas, hirientes, como serpientes horrorosas, y dijo que él, era
una sombra grotesca, siguió caminando, como si dominara el aire, ingrávida lo
contempló y luego le dio la espalda; no quiso mirar la sangre derramada, la de
él, que la seguía y que se atropellaba en frases entrecortadas. !Por favor Pili
perdóname! sentía una soledad que le anudaba el pecho, como espada lo
atravesaba, a su vez sentía a sus venas arder y algo en su pulso quería
vaciarse como si estuviese roto. Pero la siguió, perplejo, ante la frialdad de
ella, mi Pili, la que yo creía que me amaba con infinita ternura; ella se
detuvo por un instante y lo miró por encima de su rostro, sus ojos se escapaban
a los de él como mariposas fugaces; a su vez ella no lo miraba porque lo amaba.
¡Mierda! Se dijo, ¡cómo podría
perdonarlo! ¡Cómo, después de lo que me hizo! ya para ese momento, el sol se
proyectó en espejos y comenzó a arder en la frente, él se sintió como un renacuajo
gris achicharrado por el calor.
Cuando llegaron al estadio se
sentaron a conversar uno al lado del otro, como con ganas de estar más
juntitos, pero sin atreverse a tocarse; ella no había acabado de nadar sobre
esas aguas nefastas que se hayan escondidas del otro lado de la luna; sin
embargo en su corazón un ángel de amor bullía, ¡perdónalo!, entonces habló él,
le dijo cosas, intentando aclarar el asunto, remitiéndose a ejemplos de la
vida, asuntos que él creía que eran verdades. Ella por su parte no lo entendía
así, entonces sus palabras se hicieron más duras. Un silencio los invadió y se deslizó
por sus costados, dejando un gusto amargo en sus lenguas sedientas; Pareciera
que la muerte se perpetuara en ellos.
Nada podía ya salvar ese amor, mirándola
volvió a recordarla antaño, cuando recién se conocieron y salían juntos de
clase, de la universidad y se sentaban a conversar, bebiendo una taza de muchos
cafés. Era un tiempo de pájaros que danzaban cubriéndolos y todo, todo se
convertía en una canción soñada. De pronto, abrupta mente volvió al presente, al escucharla decir, jamás podré
perdonarte y tampoco puedo entender tu manera de mirar la vida, eres un
soñador, un tonto existencia lista y yo soy, bueno, un poco más realista... Mira,
que eso de guiñarle los ojos a la muerte y visitar antiguos mundos, leyendo
poesía y esas creencias en mitos, ¡pamplinas! Esas son historias vanas, pero la verdadera
historia es una ciencia que nos muestra cómo los aconteceres de la humanidad
deben ser mirados, bajo una perspectiva racionalista, al instante, ella frenó las palabras, él la
miró, un vacío se instaló en sus estómagos; antes, cuando no había sucedido
aquel horror, se entendían muy bien, sus pláticas, eran lo que eran, debido a
sus diferencias cognitivas, eso era lo que sazonaba nuestra relación; dijo él
asombrado.
En la noche la imaginó pálida,
mirándose en un espejo cóncavo, uno a uno sus rostros iban cayendo y los iba
doblando sobre la cama, luego vio cómo ella los arrojó con furia, así la vio,
hasta que al fin se tendió a dormir en silencio. Años después se volvieron a
encontrar dentro de la universidad, ella seguía siendo una intelectual muy
racionalista; pero había vivido, experimentado otras cosas y se cree que hasta
se había hecho más sensible, menos orgullosa. Él, había madurado, pero seguía
siendo un soñador, un poeta; platicaron por espacio de una hora arropados por
la magia del encuentro; la Pili
comprobó que los dientes de él, seguían siendo fuerte, al igual que sus manos
morenas; y sus ojos ni hablar… Él observó que su boca entreabierta y sus labios
seguían siendo el más bello testimonio de la vida. Prometieron volver a verse,
él tomó su número de teléfono y ella el de él; ella era profesora de historia,
ya lo era, pero habían pasado tantas cosas, otros seres y ambos se preguntaron;
volver a verse, ¿cuándo, cómo? Aquello fue sólo una casualidad que quizá ya
nunca volvería a repetirse. Se alejaron en silencio cada uno cavilando
pensamientos. ¿Volver atrás? ¿Sera?
En su cama, todavía él pensaba en
ella, como esa noche cuando la odió; amándola como la amaba. Pero ahora ya no
era Gorbachov y su mapamundi en el cráneo, ahora era Bush y su guerra contra
Irak y contra el mundo; o a la inversa. Ahora era japon y su planta nuclear contaminando, ahora eran otras cosas, susesos, suseso de un mundo en convulsion; ¡qué se yo! dijo suspirando.
Al final el amor se les escapó a ambos por una
ventana del tiempo y se fue a bailar a algún país, en donde existen los seres
que se ríen con la luna. ¡Digo no! quizás…
Beatriz Elena Morales Estrada
Inéditos, extraído de mi Obrita Silencio De Alas, segunda parte
Todos los derechos de autor están registrados Colpri ©
Derecho de autor registrado y reseñado en la unidad administrativa de derecho de autor de mi país
Beatriz Elena Morales E derecho de autor registrado y reseñado en la unidad administrativa de derecho de autor de mi país © Copyright
Beatriz Elena Morales E derecho de autor registrado y reseñado en la unidad administrativa de derecho de autor de mi país © Copyright
sábado, 1 de diciembre de 2012
lunes, 15 de octubre de 2012
martes, 14 de agosto de 2012
El Crimen
EL CRIMEN
John
Stuart se eternizó en el tiempo, sí no hay duda, Sofía era tan bella,
como un suspiro de viento, casi como un hálito de vida. Así lo expresó con su
voz lenta y recordó aquella ocasión, cuando la vio frente al ascensor,
esperando para abordarla. Él, mister Stuart estaba a punto de salir; fue cuando
sus ojos sombreados se fundieron con los de Sofía; hubiera querido que fuera un
tiempo sin fin. Ella susurró con dulzura; excuse Mr...., ¿Mr.?Stuart, Stuart es
mi nombre; dijo él; ella le sonrió con coquetería, ¿vive usted aquí? ¿En este
mismo edificio?, sí así es señorita...; ¡Sofía! ; susurró su nombre mientras la
puerta se cerraba; ella le decía. Hasta pronto Mr. Stuart. John o Johnson
Stuart, suspiró y se hundió de nuevo dentro del pozo de los recuerdos, caminó
hacia atrás como en cámara lenta y evocó el dulce llamado de Sofía. Sofía,
Sofía, Sofía, te recuerdo ahora parqueada dentro de tu auto, en frente de tu
casa. Sí, aquella tarde era de una lluvia leve y caía una brizna de hielo tenue,
yo tenía mi mirada puesta sobre la ventana que estaba encima de tu auto y veía
la lluvia caer y hasta la sentía golpear como un remanso de cristales rotos en
el fulgor de tu mirada, mientras a su vez; Mr. Edward grueso y grande como un camaleón, fumaba su pipa y esparcía
ese olor a picadura libanesa. Fumaba sin detenerse a reparar en nadie y menos
en aquella dulce gitanilla; gitana de la melancolía, que eras tu Sofía, mi
dulce Sofía; tú que recóndita te encontrabas en aquel marco de esa ventanilla.
Por eso tanto a él, como a mi nos fue imposible detectar la masacre que se
realizaba en la avenida de la calle de Rótterdam; apartamento 301, allí mismo,
en frente a nuestras narices. Tampoco podíamos escuchar nada; ya que esos
hombres usaron pistolas con silenciadores. Nadie pudo, ni puede culparnos
ahora... ¿me entiende? ¿Me escucha usted? ¿Verdad? Hasta la gasolina se expandía con
suavidad a nuestro alrededor.
Johnson sonrió, su rostro enjuto y
sus dedos amarillos por la marihuana, brillaron al contacto con los primeros
rayos de sol que se introdujeron por las celosías de la casa y por las ventanas
que tenían algunos vidrios rotos;
Jhonson palideció y pronunció. ¡Quiera Dios! Que Sofía, mi dulce Sofía, haya sobrevivido a
aquel atroz homicidio; sí, aquel que se cometió en el apartamento de la señora
Rosembaud. Se bien que esa familia de judíos, era muy ortodoxa y hasta radical
en sus ideas; pero no dañaban a nadie, a nadie; exceptuando quizá...; no, no me
haga caso usted, además ¿cómo podría yo saberlo?, aquella dulce criatura, que
era Sofía y que parecía enraizada en medio de la lluvia, lo vio todo, todo
desde su auto, recuerdo que era un automóvil de color gris, de marca rusa,
mientras esperaba que su esposo, el teniente Ronald, bajara de mi apartamento.
Pero el viejo camaleón lo entretuvo demasiado, aún más de lo previsto, lo que
quiero decir es que sobre sus disquisiciones,
acerca de la política se demoraron más de lo que ellos mismos hubieran
podido suponer; ¡usted ya sabe como es eso!; esas cosas del parlamento, bueno,
por mi apellido sabrá usted que no soy de por aquí, que soy americano, bueno
eso es lo que figura en mis declaraciones. ¡Por supuesto!, cómo iba yo a saber
que ella era casada; se presentó a mí como señorita, jamás como señora; era tan
joven y además tan coqueta...; ¿me dice usted qué no he tosido mucho?; ¿para lo
demasiado qué he fumado cigarrillos
hechos de marihuana? No, no le puedo
creer, ¿dice qué tan solo llevamos aquí
una o dos horas? , Pero he tenido la sensación de que ha sido toda una
eternidad.
John o Johnson Stuart, escuchó una voz antes
de cerrar los ojos por última vez ¡pobre, desvaría! En su agonía desvaría, sí así es cariño; pero
él tenía que pagar por lo que hizo. John Stuart sonrió al escuchar esa voz; eso
fue lo último que se llevó antes de desvanecerse para siempre. Sofía, pensó. La
inyección que le pusiste Sofía, es la menos dolorosa; ¿y a propósito? ; Sofía
nuestra nieta se ha recuperado mucho; él no supo que fue a su madre a quien
mató, no, y además que fueron años, los que pasó aquí, en esta vieja
habitación, la marihuana atenuó un poco su sufrimiento; vamos cariño que se nos
hace tarde, ¡vamos!
Y no hemos dejado ningún rastro; si alguien
lo encuentra pensara que este pobre sufrió un infarto. Apresúrate Sofía, se hace
tarde; si, ¡vamos!
Todos los derchos registrados prohibida su reproducciòn parcial o total
Prosa y poesía
Roberto Ramón Brindisi, el Junio 7, 2012, a las 7:33, pm
Beatriz me ha gustado mucho esta narración, coste que en
esta ultima etapa soy poco propenso a leer cuentos cortos, los que en otra
época hicieron mis delicias, Jorge luís Borges, Marcelo biermajer y su
literatura erótica, Roberto fontana Rosa y tantísimos cuentistas excelentes que
me alimentaron y hoy leo este cuento tuyo o relato breve y me pareció muy
bueno, no se pierde la ilación, con un buen final. Gracias Beatriz por haberme
regalado el sabor de la narración breve.
Un beso
Robert
EL DIARIO DE VALENTINA PIAMONTE (Alpha: Frontiertothe...Video)
Evidencias
Y entonces ven los rayos que se hallan escondidos en todos los atardeceres... Y querrán descubrir el misterio, más no lo supieron y no lo sabrán, por más que ellos lo intentaron. Pero quizás un principito logre descubrirlo ¿Digo no?
El Acontecimiento
Febrero 20 de 1987
Y así como la música es la captación del lenguaje mediante el sonido, los acontecimientos son la captación esencial de un solo acontecer en nuestras vidas ¿Quién puede decir que una mano extendida en el tiempo, no es sino la afirmación de un arquetipo de la especie, que no es uno, sino todos y, a su vez todo es uno?
Yo, aquella muchacha que soñó con la luna, me encontraba esa noche en un lugar alto, parecía como un edificio de cristal; era un edificio de cristal, y era transparente como un espejo y allí se reflejaba todo el cansancio de la ciudad; ciudad asediada por la luna.
Y entonces ven los rayos que se hallan escondidos en todos los atardeceres... Y querrán descubrir el misterio, más no lo supieron y no lo sabrán, por más que ellos lo intentaron. Pero quizás un principito logre descubrirlo ¿Digo no?
El Acontecimiento
Febrero 20 de 1987
Y así como la música es la captación del lenguaje mediante el sonido, los acontecimientos son la captación esencial de un solo acontecer en nuestras vidas ¿Quién puede decir que una mano extendida en el tiempo, no es sino la afirmación de un arquetipo de la especie, que no es uno, sino todos y, a su vez todo es uno?
Yo, aquella muchacha que soñó con la luna, me encontraba esa noche en un lugar alto, parecía como un edificio de cristal; era un edificio de cristal, y era transparente como un espejo y allí se reflejaba todo el cansancio de la ciudad; ciudad asediada por la luna.
Y llena de gentes y de carros, de sucesos e insucesos, que me recordaban al primer Caín, asechando el primer Abel. Conmigo se hallaban muchas personas, aunque no las conocía, jamás en mi vida las había visto.
Desde allí se podría observar con nitidez el cielo; es entonces cuando aterrada veo una luna que se torna roja
y que se va poniendo pequeñita en la medida en que se aleja. La tierra parece alejarse también y sumergirse en una oscuridad total. ¡Estoy tan aterrada!
De repente surge una estrella, siempre la veo perfilarse en las noches y brillar con mucha intensidad. Ahora, en este instante dicha estrella o planeta alumbra, se ilumina cada vez con mayor fuerza y se apaga por instantes y, ya luego se aleja aún más, más a una velocidad vertiginosa. En apariencia lo hace al mismo tiempo, de un modo circular y horizontal.
Mi vista vuelve a ser enfocada por el lado izquierdo y entonces vuelvo a ver la luna roja; lo inesperado sucede, luna y estrella se juntan, una explosión voraz y todo se convierte en tinieblas, y zúas...
Yo Valentina, que he visto que se ha desprendido de un hilo del cielo la luna, me hallo aún enternecida por el asombro. Yo, yo que ya se que es el uno...
Y a su vez soy su afirmación; espero en la soledad de mi destino, el acontecimiento total de esa realidad de ser.
Ese ser por el cual he caminado con fuerza, dejando atrás como en un teatro, sombras de cosas ; mientras me he alejado, sosteniendo entre mis manos un matinal, que al final de cuentas nunca he leído y que quizás nadie leerá jamás.
Hacía atrás en el tiempo, quedan ellos, mientras yo me voy sumergiendo como un fantasma en un tiempo, que todavía no conozco, mí tiempo.
Beatriz Elena M E
Inéditos; derechos reservados...
Todos los
FAsEs De La LuNA
Enero 9 de 1986
El DiArIo De VaLenTinA PiAmOntE;
segunda parte
Sentada en mi vieja mecedora, que esta situada en algún lugar del espacio, he vuelto a pensar en el pasado. Pero es que el tiempo aparece a veces como un arlequín, que imita a un hombre sostenido en un solo pie y con la mano izquierda extendida, conteniendo en ella un salero, aunque estas cosas nos parezcan tan raras; no son otra cosa que la simbología de la muerte, que se nos presenta también como una representación de la vida.
El salero sirve para rociar y a su vez contiene en si, la sal, la esencia del néctar escondido y la sangre que fluye por las venas, la savia vegetal, el carbón encendido.
El arlequín, el equilibrio entre el bien y el mal, entre el número perfecto y lo imperfecto, la trilogía de los sabios... ¿Cuánto tiempo puede durar un hombre en esa posición? ¿Una mujer? ¿Y un arlequín?
Y nosotros que somos sombras escondidas en el sueño, somos a su vez interpretes de sus imágenes, yo Valentina Piamonte, seré interprete de mi propio destino y al final, mi mano derecha extendida hacia la muerte, capturará una imagen azul, no como un espejo, sino como una donación que he recibido de la vida. Y lo que es donado será devuelto cabeza arriba, cabeza abajo colgado. Después, Mirando, esparciéndose...
Recuerdo aquella madrugada, cuando el espíritu me llevó de nuevo al sueño visionario; mire al cielo y vi una cantidad de estrellas resplandecientes y a sus vez muchos puntos en el infinito y una luna que parecía menguante; también un planeta que se desplazaba, quedando detrás mío, hacia el poniente; el sol parecía brillar...
Lo que parecía el satélite lunar, cambió varias veces de posición; es decir que lo vi avanzar hacia una estrella, que a su vez se desplazaba por un costado de la tierra, en dirección al sol y cuando estaba a una cierta cercanía de este, se produjo una semi oscuridad. La luna que en su recorrido avanzaba, en sus movimientos habituales, no solo atraviesa por varias fases,sino que también cambia de color.
Una extraña voz de mujer me dice; has contemplado un maravilloso espectáculo a color, ahora el planeta va al encuentro con el sol... Bueno siii, si es que acaso sale.
Beatriz Elena Morales E
Derechos reservados todos los derchos; reseñada y registrada en la unidad administrativa de derecho de autor
Enero 9 de 1986
El DiArIo De VaLenTinA PiAmOntE;
segunda parte
Sentada en mi vieja mecedora, que esta situada en algún lugar del espacio, he vuelto a pensar en el pasado. Pero es que el tiempo aparece a veces como un arlequín, que imita a un hombre sostenido en un solo pie y con la mano izquierda extendida, conteniendo en ella un salero, aunque estas cosas nos parezcan tan raras; no son otra cosa que la simbología de la muerte, que se nos presenta también como una representación de la vida.
El salero sirve para rociar y a su vez contiene en si, la sal, la esencia del néctar escondido y la sangre que fluye por las venas, la savia vegetal, el carbón encendido.
El arlequín, el equilibrio entre el bien y el mal, entre el número perfecto y lo imperfecto, la trilogía de los sabios... ¿Cuánto tiempo puede durar un hombre en esa posición? ¿Una mujer? ¿Y un arlequín?
Y nosotros que somos sombras escondidas en el sueño, somos a su vez interpretes de sus imágenes, yo Valentina Piamonte, seré interprete de mi propio destino y al final, mi mano derecha extendida hacia la muerte, capturará una imagen azul, no como un espejo, sino como una donación que he recibido de la vida. Y lo que es donado será devuelto cabeza arriba, cabeza abajo colgado. Después, Mirando, esparciéndose...
Recuerdo aquella madrugada, cuando el espíritu me llevó de nuevo al sueño visionario; mire al cielo y vi una cantidad de estrellas resplandecientes y a sus vez muchos puntos en el infinito y una luna que parecía menguante; también un planeta que se desplazaba, quedando detrás mío, hacia el poniente; el sol parecía brillar...
Lo que parecía el satélite lunar, cambió varias veces de posición; es decir que lo vi avanzar hacia una estrella, que a su vez se desplazaba por un costado de la tierra, en dirección al sol y cuando estaba a una cierta cercanía de este, se produjo una semi oscuridad. La luna que en su recorrido avanzaba, en sus movimientos habituales, no solo atraviesa por varias fases,sino que también cambia de color.
Una extraña voz de mujer me dice; has contemplado un maravilloso espectáculo a color, ahora el planeta va al encuentro con el sol... Bueno siii, si es que acaso sale.
Beatriz Elena Morales E
Derechos reservados todos los derchos; reseñada y registrada en la unidad administrativa de derecho de autor
El DiAriO De VaLenTiNa PiAmOnTe
Inédito
El MuNDo En RuInAs
(Febrero 9 de 1986)
Sentada en mi vieja mecedora del tiempo, he vuelto a releer mis apuntes del pasado y siento una profunda inquietud al hacerlo. Yo Valentina, yo que hace mucho tiempo, he descubierto que el mundo en que vivo es un mundo caído, yo que habito en la sombra, sin ser sombra, he comprendido también que este mundo es tiniebla y olvido.
Y es que había olvidado que tengo los ojos del Dios vivo en mis ojos y aunque él es inmortal, yo pereceré algún día bajo el sonido lejano, sonido que me llegara de algún lugar; nunca sabré de donde vino, no lo veré quizás, pero sentiré en un segundo ilimitado mi triste destino; que es el destino de todos.
No obstante ahora casi vieja, perdida la esperanza y agitada por tristes meditaciones, espero con la fuerza de un antiguo guerrero, el fatal día en que la luna se pondrá roja. Jamás olvidaré aquellas noches en que tuve bajo mis párpados cerrados, tan extrañas visiones y presagios. Un absurdo quizás fueron ellas ¿Pero acaso, no son absurdas las diferentes realidades qué nos acompañan? Nada de especial tienen, sin embargo, ahora que el mundo está otra vez en llamas y el oro negro acaricia los corazones y el mío es una desolación casi fatal, las recuerdo con mayor intensidad.
Fue así como aquella noche, hallándome conversando con mi madre, sentimos ambas la necesidad de mirar el firmamento, ¡Que vemos! una luna grande y extraña en creciente, como desde un paisaje lejano, quizás hasta fortuito. De repente y sin darnos tiempo de nada, todo comenzó a moverse y las cosas se fueron destruyendo ante mis ojos, las montañas se derrumbaban, caían desde su altura, todo giraba, los continentes se desaparecían, poco a poco todo tendía a la nada. La tierra , nuestro planeta, quedó en ruinas. Después ante mi asombrado espíritu, solo veo herrumbre, restos de edificios esparcidos... Entonces me pongo a llorar y lloro y lloro, lloro con amargura la falta de mi madre, de mi familia, de mis seres queridos, lo que era ya no es...
Sin embargo y sin que yo lo hubiera notado, hallábase a mi lado alguien, sin fijarme lo miro y le digo; ¿qué voy a hacer? el mundo se acabó, mi familia ha desaparecido. Entonces el ser se me acerca, me toma del brazo y me lleva hacia unas ruinas cercanas, me dice; no debes pensar en ellos, ya no existen, ya están muertos, pero todo, todo acaba y es tan solo para comenzar de nuevo. Yo me quedé mirando, mirándolo y es entonces, cuando lo descubro, lo reparo, lela, muy lela veo sus ojos; intento acercármele pero él, me paraliza, me deja clavada en mi sitio, obligándome a mirarlo, a detenerme en su mirada sin parpadear. Siento una gran fuerza , un gran poder se apodera de mi, me lleno de mucha fuerza, ¡Jum que poder tan tenaz! Esos ojos nunca vistos antes, son semejantes a un mar de diamantes, a un mar de cristal y brillaban con una claridad azul de constelaciones. Escucho su voz exhortándome de nuevo y esto es lo que me dice; no temas yo soy Dios, siento entonces un calor, un fuego muy agradable que me abraza.
Luego este ser que esta más allá de toda apreciación física, más allá de todo concepto banal, de lo feo o lo bonito; él es el ser, del ser y por lo tanto me es por completo indefinible, imposible capturarlo en su esencia, parece alejarse y digo parece, porque con él nunca se sabe. Sigo contemplando las ruinas y aún me lamento; el mundo ha desaparecido delante de mi mirada, todo, todo ha caído, escucho un ruido y me pongo alerta, al mirar veo a un pobre hombre quemado, agonizante, me pide ayuda y exhala.
La angustia vuelve a inundarme casi hasta el horror, estaba allí, en medio de ese desolado paisaje, vuelve entonces a aparecer un ser humano, si un ser humano... Con patencia suena su voz, la de él, que me dice así; estos nuevos seres que vendrán, no sabrán nada, pero nada de lo que paso aquí, no pueden saberlo, nos toca a nosotros enseñarles, mostrarles poco a poco lo que pasó.
Yo, que he comenzado a vislumbrar el presagio y la caída de las torres de babel, aún no salgo de mi asombro. Mis ojos desmesurados se fijan a veces en un punto infinito, cuando el sol entra por un costado del tejado y se allega al patio de mi casa, formando rayos y puntos de luz imprecisos; que aún no acabo de comprender, pero espero con ansiedad, el cumplimiento cabal de mi afortunado o desafortunado destino.
BEatriz Elena Morales Estrada
Todos los derechos reservados
Beatriz Elena Morales Estrada
Derechos reservados todos los derechos
I
VéRtiGo
El Diario de Valentina Piamonte
Enero 3 de 1986- 4:00 A.M.
Y como no sentir y guardar dentro de mí, el secreto de aquellas noches de fascinado asombro, aún recuerdo cuando el espíritu, me entró en visiones y me mostró; enseñándome el más hermoso y exótico paisaje que jamás ojo humano, creo yo, haya llegado a contemplar. Era una hermosa, gigantesca luna (cuando digo gigantesca es porque lo era) con mapas de colores azules, parecían continentes sobre su superficie.
Desde el espacio yo veía también la tierra y observaba a su vez, otra luna amarilla, muy aterradora, pero no menos bella que la anterior y más hacía allá, en una línea casi horizontal y digo casi, porque en el espacio los cuerpos, no se hallan tan juntos, aunque así parezca a simple vista.
Los veía alineados, uno tras otro, así era que estaban. Otro planeta, menos bello, pero de igual grandeza estaba detrás de esta, entonces me sentí invadida por una fuerza increíble, densa, que lo atravesaba todo, todo. Y de improviso la tierra cambió de manera brusca su dirección, en un movimiento bastante fuerte y se alejo cada vez con mayor intensidad de la luna amarilla que la precedía, todo se oscureció más, aún más...
Semejante situación me anonadó tanto, que comencé a gritar y no era para menos, semejante visión, tenaz. El pánico me invadió, porque sentía como si nos hundiéramos y cayéramos en un vacío. Yo gritaba ¡es el cometa Hallew! su deslizamiento interfiere en el rumbo de los planetas... El impacto de tan fuerte impresión me hizo despertar y mis ojos, ahora ya, constelados como dos astros, quedaron llenos de esa preciosa visión.
Me levanté asustada y subí a la terraza, el cielo parecía despejado, entonces vi, yo vi dos puntos que se movían de forma paralela, y más abajito otros dos, que se movían de igual modo. La casa se lleno de luz, las personas intrigadas se despertaron, buscando a un presunto ladrón; al verme, me miraron con algo de extrañeza. ¿Y quién no? Si eran horas muy entradas de la noche.
Volvieron a sus lugares y de igual modo volví a mi habitación, encendí un pequeño radio que tenía al pie de mi cama y como al azar sintonicé cualquier emisora; un locutor daba un presunto informe científico; " se ha comprobado que seres que pertenecen a la misma especie; pueden ser hormigas, plantas, tienen al igual que el hombre, una capacidad receptora que funciona de una manera excelente en la proximidad de algún peligro. Los hombres con mayor razón, se comunican entre si y se advierten por un instinto de conservación a distancia." Miren yo no he comprobado la veracidad de tales palabras; de lo que si estoy por completo segura es de la visión que tuve y la de tan maravillosa y a su vez terrible experiencia.
Eso que vivencié de una manera tan real.
Beatriz Elena M E
Derechos reservados todos…
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