miércoles, 13 de mayo de 2020

De cosas...







De cosas...

¿Cómo será eso? ¡Ahí fue!

Como será…

Y en estos tiempos de ahora y de siempre; veo que se amontonan los domingos uno tras otro; tras otro uno y así, se va yendo la vida, poco a poco; amanece tan campantemente , cual si no pasara nada y realmente no pasa o no pasaba nada; la misma cosa de siempre, la misma cosa , en apariencia; claro, hasta ahorita, que vino ese tal corona virus y su hijo, el Covid 19 a fregarnos la vida , en suma, es la misma cosa de siempre, la misma cosa… ¿No cierto?
Pero más allá de un acto rutinario, más allá de un duro caminar, seguimos vivos; pero gracias a Dios, estamos vivos ¡Estamos vivos! Estamos vivos, pero somos agonizantes sí. También. Bueno y al fin de cuentas, el tiempo es un vagón de memorias incógnitas, de memorias olvidadas y reencontradas en un futuro estelar, de las cosas creadas; planeta póstumo de iris y de venires, de decires y no decires…
De furores acallados y pienso en el odio y el amor, que han estado presentes, en casi todos los ámbitos; estos, son pasiones muy fuertes, pero el odio, es totalmente destructivo, capaz de arrasar con inocencias y con personas.
Todo está desierto y vacío al parecer; ya no hay nada y pareciera que todo tiene un tinte amable y sin embargo… ¡Sin embargo!
Claro, un suave sol matutino, se suelta como dedos de viento y del árido atardecer que se aproxima, se desprende también la noche, como una dulce caricia, para apacentar los dolores del cuerpo y del alma. Se dan otras ocasiones, en que la noche despierta, como pantera en contra de la vida. Sí. Sin dudas.
Me he dado cuenta entre otras cosas, que nosotros siempre hemos estado encerrados por las montañas y que nosotros estamos atados con cadenas de fuego, nosotros estamos amarrados de pies y de manos, arriba y abajo de la tierra, nosotros estamos sumergidos en el mar y un vaso de agua nos ahoga, nosotros tenemos alas, pero están muertas; no queremos alzar nuestros espíritus, aunque ellos son libres; aunque solo uno, es el que libera y da libertad
a nuestras alas .
Nosotros queremos que sea él; el que nos libere, no estamos más arriba del cielo, solo queremos estar junto a él. Bueno no todos. Y estando en estas agudas caminatas con el pensamiento, me pasa lo siguiente; ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! Escucho la voz de la mamá mía, en la grabadora de mi celular, que por equivocación prendí y me estremezco, al querer abrazar una voz, sin presencia, un voz que es más que la presencia, pero a la que ya no veo; y que de algún modo está; es esa anciana venerable a la que amé y amo entrañablemente, con un amor incondicional e inolvidable. Bueno, yo no sé, si me entienden, todos estos enredos de mi cabeza, pero en fin, y la escucho contándome, con su voz lejana y casi ininteligible, pero llena de un sentimiento tan del alma , tan profundo y es aquello que para ella , significó tanto, tanto, tanto, sus vivencias con Roberto, con tocayo. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ay! Calladito ¡heee! ¡haaa! Y ha y ha y a conversar ahí; iba conmigo y a mirarme planchar (Ella tenía ciento dos años y todavía le dolía) ¿Y cómo será como será, mi marido como será a que te quiero tanto, tantooo; me gustas tanto? Me decía. ¿Cómo será? ¿Cómo será eso?
A conseguir novia, si ¡Avemaría! ¡Ay! A conseguir novia se iba. ¡He! ¡Ave maría! Siendo casado; nos casamos primero ¡Claro!
De lejos, me coqueteaba y ahí fue, que me pregunto ¿Si me quería casar con él? No me gusta otra como usted, para casarme ¡jajaaaaa!
Quiero novia duradera; no para un ratito nada más y así fue, y yo le dije que sí. ¡Hay Sí! Pensé. Pero después de casados, se iba por ahí a buscar novia. Tenía otras. Sí.
Lo decía con tantísimo sentimiento; hasta me parece oírla platicándome, con su vocecita enredada, hilvanando con dificultad las palabras; pero tan viva. ¡Tan viva! Siento un nudo en la garganta al recordarla.
Y antes de que en mi corazón, se haga un vacío más hondo, más abismal, seguimos con estos recuentos; en el osario, donde reposan todos tus amores y amoríos, yo soy la flor viva, en medio de tanta felonía. De tanta felonía se mueren los corazones sin olvidar, pero olvidados en la inmensa mar de la vida – de esas vidas nuestras.





Cambiando de tema

Cambiando de tema, pasa y sucede que las cucarachas, también sienten y tienen no sé, si, un centímetro , un cierto grado de conciencia, pero lo tienen; todos los animales e insectos y hasta las plagas, lo tienen, ya sea en un grado mayor o en un grado menor.
Es impresionante ver en ellos, no solo, que son seres sintientes, sino también, el hecho mismo de ver, de sentir que allí, habita algo mayor, algo que es inmenso, muy inabarcable, un misterio.
Pero el problemita con esta cucarachas, es que se te meten en todos los rincones, aun en los más impredecibles o menos predecibles. Son una plaga, no es que sean malas, no, es simple, ellas no quieren colonizarnos ¡Las pobres que va! Sino tener como especies de albergues para ellas vivir, sí. ¡Os lo aseguro! Pero se multiplican como arroz y no tienen la manera de planificar no; ¡Jijeé! ¡Ja jajá! ¿Entonces? No, es que es en serio, a mí me da pesar con ellas, pero…
Si no fuera por su enorme capacidad de poner huevos o como sea que se llame. Además habrán ustedes de saber, que estas cucarachas y demás criaturas, tienen un modo, una manera de comunicarse con uno. ¿Una? Jijeé. Sí. todas las criaturas y hasta las plagas, o sea, desde las más paupérrimas, hasta las más sofisticadas , lo hemos de ver y aquí, en este escrito, lo cuento, no tengo pruebas; no, nada, nada más que mis palabras y este relato, nacido, no de una imaginación descomunal; sino de hechos veraces; para ello, van a ver a continuación, los siguiente ejemplos; en cierta ocasión, me paso lo siguiente; un día una cucaracha, estaba buscando mi pasta de dientes y cuando la vi ; ella junto sus antenas principales y se quedó parada sobre las traseras, como suplicando, mientras me miraba, con sus ojos de monstrito triste, fueron unos segundos larguitos; me di cuenta, que lo único que quería, era un poco de mí pasta, un ínfimo granillo de esta; entonces no supe que hacer y la deje ¿ No lo pueden creer verdad ? Pero esto es cierto , tan cierto, como que un día, estaba tratando de exterminar una colonia de cucarachas y habían alrededor de un granito de comida, unas cuantas, tratando de comerlo y una de ellas y este es lo más de conmovedor ; estaba alimentado a una más pequeñitica. Amor materno ¡Ummm! No lo dudo. ¡Que lastima que me dio, semejante situación! Y bueno aquí vamos adelante; puedo dar cuenta, de que estos hechos son absolutamente reales, ocúrreme también lo siguiente ¡Despierta! ¡Despierta! ¡Despierta! Resulta que una estimada y desestimada cucaracha, de talle medio; me pico mientras levantaba aterrada su cabeza monstruosita y sus patitas delanteras, en un momento en que yo dormía profundamente y eso fue, lo que me quiso decir la cucaracha, cuando me pringo, me pico bien duro en la barriga y se paró en las patas traseras. ¡Vamos! Se lo que estás pensando y estoy de acuerdo; aparte de que las cucarachas son ascosas, o asquerosas, que lo que digo es completamente falso , Ja jajá o a menos, que estuviese loca; en fin… ¡Pero qué le vamos a hacer! Está bien que pienses así. Como tú quieras. No me molesta.
Ellas están en todas partes y hasta se alimentan de nuestras células muertas ¿No? ¿Yo creo?
El caso es que, estaba bien asustada la pobre y me fastidie, ya que me despertó la atrevida. ¿Una cucaracha hablándome?
Sí. Me dijo ¡Despierta! ¡Despierta! Pero bueno, no me lo dijo, con ninguna voz, tan solo fue su acto pequeño, pero noble en verdad. Y cuando ella me pringo, me di perfecta cuenta, que había un enemigo a punto de atacarme. Un monstruo grande y aterrador ¿Lo había? Sí. Pero no os diré, quién era, porque no me lo vais a creer y ahí fue, que experimente un horror tenaz. Eso sucedió, ciertamente en el barrio el zablazo en la casa de doña Bernardina Restrepo, que en paz descanse.
Valga la pena decir, que me las tuve que ver también, con un gusano o gusana ciempiés ; no supe su sexo; jijeé , lo que sí, se, es que estando en mi cocina, yo vi a un gusano ciempiés caminar a toda prisa y venir directo a mí, así que muy asustada, tomé un palo y traté de que saliera, pero este persistía y persistió tanto, tanto, que luchando con mi vara, y a todo granel, finalmente murió. Fue un valiente luchador. ¿Cómo crees que ocurrió eso? Tal como os lo acabo de contar. ¡Jajá!
Coro: A un gusano ciempiés vi, tan de prisa caminar, hacia mí se dirigía y me llene de pavor y lo enfrente, con una rama, la cual él desafió. ¡Ciempiés! ¡Ciempiés! ¡Ciempiés! Gran valiente y luchador gusano, pero una rama al fin lo doblo.
No saben cuánto, no se imaginan cuán valiente fue, y así sucede, que también en cierta ocasión, llego un gato maullando, maullando; buscando a mis gatas y muerta del miedo y adormilada, porque no sabía, que era ese ruido; eran las tres de la mañana ¿Creo? Lo azoté con una correa; un par de veces; si señores y señoras, el miedo nos hacer cosas; el miedo nos impulsa a defendernos y a cometer locuras, NO LE PASO NADA AL GATO, pero le cause dolor al castigarlo ¡Que bruta! Brutalidad sí, esto es posible.
Y el pobre animal, huyo espantado ¿Si. ¿Se imaginan ustedes lo despavorido que estaba?
¿Fui mala por eso? No. Pero si actué no de mala fe; pero si, sin pensar ¡Que lastima por Dios! Pero lo prometo en verdad; esa fue la única vez que golpee, a un pobre animal.
Sucédeme también un hecho en esa casa, fue algo impresionante, con una enorme rata que se entró, en busca de comida seguramente; la amenacé con un palo de escoba, tenía yo miedo, mucho. Pero más lo tenía la pobre, que de inmediato, junto sus manitas delanteras y suplico, la pobre suplico; pero al verla mi perro, también del susto, la agarró y le dio tremendo sacudón; la verdad, no me dio tiempo, de asimilar tal hecho; y la pobre ratita murió suplicando por su vida. Siempre la recordaré. ¿Fue cobarde? No. Lo que sí es seguro, es que tendría, por lo menos, una camada de ratitas muertas de hambre, esperándola. Heme aquí, que confieso mis crímenes, ante el supremo hacedor, pero también me doy cuenta, que la dialéctica del alma, es un camino que nos va llevando; nos va llevando y al hacerlo, nos va mostrando las cosas; para la muestra un botón; eso de la tal, pandemia o pandemonio. Bueno y así las cosas, que montón de cosas. Sigo murmurando en voz bajita. Aunque a veces grito, no lo dudéis; gritoooo.

Beatriz Elena Morales Estrada © Copyright NARRACIONES.


martes, 12 de mayo de 2020

Cuando mi madre iba a morir









Cuando mi madre iba a morir


Cuando mi  madre iba a morir; yo tenía un perrito que se llamaba Apolo; con una historia de vida muy triste y de mucho dolor. El perrito se hallaba postrado ya que  perdió la movilidad de sus patas traseras. Lo tenía en ese estado mucho años y lo cuidaba; pero  luego empezó a tener problemas para dar del cuerpo y ya tenía hasta incontinencia orinaría, entonces yo me negaba a verlo partir; nuestras vidas  estaban unidas por el dolor. Ya no dormía por las noches, ni me dejaba dormir así;  que me mantenía súper estresada, el veterinario ya me había dicho que lo pensara. Él comía muy bien; tanto es así, que hasta el último momento comió muy bien, lo amaba demasiado; aunque quizá no fui ta buena con él. Entonces ese día eran  tarde; tipo 6 y media; aún no anochecía y recuerdo muy bien,  que estaba lavando varias toallas que le colocaba al perrito; mientras él no dejaba de gritar,  llamándome;  en esos  momentos me llamó  mi hermana,  desde el segundo piso. A mi mamacita  la cuidaban ellas;  de un  todo y por un  todo; mis dos hermanas,  tan dedicadas y fieles a la familia,   tan buenas hijas y hermanas a la vez.  Una de ellas,  tuvo que salir y mamá  estaba dormida; y cuando mi hermana Ofe  me llamó,   era para que subiera rápido y le ayudara a cambiar los pañales a  mama.  Subí y la note muy pesada, casi ni la podía mover, más de lo  usual; no obstante, no   me di cuenta; no sé,  si logro  que me capten. Lo supe  y no lo supe,   abajo el perrito,  seguía gritando. Le ayude y la llevamos a la sala; la sentamos  en el mueble grande,  donde se hallaban cosas regadas,  del sobrino.  Eso me molestaba, pero él  era   y es intocable.  Mamá me miraba con sus ojitos pequeños y tiernos  todo el tiempo como preguntándome  o tratando  de decirme algo, pero el otro,  apremiaba abajo; así que baje, ella me siguió con  la mirada voltee a verla y aún seguía detrás de mí  y lo cambie  y le di su medicina, le tenía que dar tramadol   al pobrecito. La olvide abstraída en esos  quehaceres  Mamá   se quedó  con mi hermana y el hermano mayor, y una amiga de  él;  llamada Livia,   que estaba  ahí, en la sala viendo la televisión. Al rato llego mi hermana,  la cabeza del hogar y bueno  así pasaron las  horas, eran  como las nueve,  cuando escuché   un grito,  era Ofe llamándome, subí de prisa, en ese momento,  el tramadol  había hecho efecto; yo  estaba supremamente trasnochada. Con el corazón,  en la mano llegue a la sala, para escuchar el grito de mi madre,  que decía ¡Ay me voy a morir!  La toque y estaba fría, la vecina llamada María Isabel,  dijo que de seguro se le había bajado la presión; la otra hermana llamaba a EMI;  y una de ellas,  le llevó aromática caliente,  se tomó dos cucharadas y se murió,  de verdad se murió, dijo que tenía un dolor muy grande en   un lado de la cadera. Entonces la llame Beatriz, Beatriz;  yo había bajado y vuelto a subir,  con un aceite que yo misma había bendecido en nombre de Jesús  y rezando mucho; subí y le unte  en la frente y volví a llamarla; entonces ella regresó. Regreso y no cesaba de llamarme  y me llamaba  y se fue reponiendo, hasta que llegaron los de EMI  y  tenía que dejarla  sola. Entonces   invite a la vecina  y a la  amiga  del hermano,  de   Rodrigo,  a Livia, que se habían dado cuenta de todo, a que rezaremos  juntas uniendo nuestras manos.  Rezamos y mientras tanto,  en la pieza mamá volvía a llamarme  y me fui para donde ella; y los médicos,  dijeron que si la queríamos  llevar a un  hospital y me preguntaron a mí  y como vi,  que se repuso y que dijeron que estaba bien;  me confíe; no obstante,  decían que para tenerla  mejor allá  y que por si algo.   Dijimos que sí, fatal error mío,  dos errores. Mi hermana se fue con ella; pero antes  la sacaron y en el muro de afuera,  la abrace  y le dije,  que yo la iba a esperar  a que volviera; otro craso error.  Entonces dije,  iré  más tarde a verla  a acompañarla; más no se pudo  ella murió a las tres y media de la mañana.  Cuenta mi hermana,  que ella todo el tiempo estuvo consciente y la manera como  esas doctoras del hospital  san Rafael;   tratan a las personas, dijo que la tenía que dejar sola y cuando ella cuenta eso,  llorando, yo me siento pésima. Pero no basta, seguro,  yo creía que mamá  iba a volver, torpe de mí… Me confié  tan  solo,  porque le unte  un aceite y  “la hice regresar del más  allá”  Sé que me estuvo esperando,  me quería demasiado , yo era su niña, su preferida…  ¡Mamá!  ¡Cuánto lo siento cuanto! 

Moraleja. Si Dios le da a tu ser querido unas horas,  para vivir aprovéchalas. No seas como esta mujer;  que  más bien se acostó a dormir; pensando que habría un mañana para  compartirlo con ella... 

Beatriz Elena Morales Estrada 


Albaro









      Albaro

Durante mucho tiempo, más de un año, estuvo postrado en una cama con cáncer;  mi madrecita Beatriz,   nunca se enteró ¿Para qué?  Ella era una anciana y era mejor no decirle nada ¿Para qué?  Eso sería causa de más sufrimiento; mucho tiempo luché  junto  con  él;  para que le dieran una atención digna,  en esas EPS;  savia salud, tuve que colocar una  queja en la personería a fuerza de lidia lo atendieron,  le mandaron las quimioterapias, pero lo dejaban de atender,  porque  savia salud no pagaba a  tiempo  a las clínicas,  que le hacían  el tratamiento. Después de  que mamá murió, cosa que,  no le quise  decir ¿Para qué? El sufría mucho y agregarle más dolor,   tampoco serviría de nada; sin embargo un hermano,  se lo dijo; pese a que yo le pedí,  que no se l contará; el caso es  que a partir de ese momento,  comenzó  a decaer, a deteriorarse aún  más y un 30 de diciembre, como al medio día comenzó a tragarse los ojos y a desvariar; puedo afirmar que se daba cuenta de todo, tenía muchísimo dolor de cabeza y al frente comenzaron a festejar; esa música se metía por las paredes y causaba aún más aflicción a nuestra aflicción , más desolación a nuestra desolación ; no había manera de huir de esas fanfarrias, y el pobre,  estaba  en una pieza que daba al balcón;  como sentirá eso; creo que en demasía  Al otro día 31 , se le dio algo de comer y comió y aun al medio día me recibió algo , dado que le rogué;  me miraba  con sus ojitos todos risueñitos; el día anterior  en la mañana yo le pregunté,  cosas de su vida y nos reímos y todo; pero ya,  como al medio día su cuerpo estaba  adquiriendo cierta rigidez ; mi hermana lo iba a bañar incluso,  pero dado que lo vio así, se arrepintió,  no sabía qué hacer y yo lo único que podía;  era esperar  lo que ella dijera; sin embargo vino y me pregunto y le dije,  que rezáramos juntas y que invocáramos al espíritu  santo; entonces,  ya como a las dos  de la tarde,  creo,  se decidió a sacarlo,  pero no podíamos  las dos;  entonces la vecina,  María Isabel,   nos colaboró , llamando a los bomberos , lo sacaron  en una camilla  y yo me fui con él … Estuve todo el tiempo a su lado , pero esta vecina,  se apareció como a las 9 de la noche,  para reemplazarme y que durmiera un  rato;  la verdad no quería , pero ante la insistencia de ella,  accedí, además que , era hora de cambio  de turno y solo debía permanecer una sola persona como acompañante.  Albaro se tragaba los ojos, siempre hacia  adentro y hacia arriba; tenía la cabeza echada  hacia  un  lado;  dado que la tenía  llena de bolas, de tumores; yo le hablaba,  mientras sobaba  su cabeza, pero cuando  notó que yo me iba a venir ; me volteo a mirar. Cosa curiosa,  dado que se estaba ya ausentando.
 Aunque ya le había dicho  cosas, le había hablado. Lo quería mucho,  era mi  hermano… Me vine y  cansada,   me acosté un rato para volver luego al hospital. Sin embargo faltando 15 minutos,  para las doce de la noche; escuché  y sentí una presencia,  afuera de mi pieza,  un poco apurada,  que me decía; alvarito ya se murió,  ya está en el cielo con la mamá. Me levanté y fui a decirles a mis dos hermanas,  que se hallaban  en el segundo piso y no me creyeron;  solo dijeron, aquí todavía no ha llamado nadie, me regresé y al ratito, casi a los 10  minutos,  sonó el teléfono y mi hermana,   bajó y me dijo llorando que  alvarito,  ya se había muerto.  La llamaron.  Lo que les dije.   Él fue un hombre humilde; siempre despreciado y abusado, las  gentes lo explotaban  mucho.  En sus días, meses; más de un año  de postrado,  aceptó su suerte,  siempre con una sonrisita a flor de piel;  le gustaba que  le rezara a Dios por él; y que oráramos   juntos. Sé que está en el cielo tal,  como me lo dijo,  aquel bendito mensajero.

Beatriz Elena Morales Estrada 

HISTORIAS REALES DE LA Mamá GRANDE ©









HISTORIAS  REALES DE LA Mamá   GRANDE ©
Fragmentos

Algunos historias  que me contó  mi madre  Beatriz Elena Estrada, que ella vivió   en su niñez y durante su vida adulta.

                                        MONÓLOGO (MEMORIAS)
Relato

Nosotros vivíamos en el campo, teníamos entre los catorce y los doce años. Después nos fuimos a vivir a la finca de Emilio López; para ese entonces yo tenía unos dieciocho años; éramos varias hermanas; Isaura, Mariana y yo, sí porque Marta vivía en Pueblo Viejo y a nosotros nos gustaba; después de hacer los destinos y atender a mi papá y a mis hermanos salir a columpiarnos ahí, afuera en el corredor. Un día yo me estaba meciendo, entonces él, tu papa  se puso a moverme el lazo y así, hasta que siguió yendo;  porque es que ellos tenían una finca en el plano. Don Roberto y la familia; ahí mismo en donde está ahora, la casa de Cecilia, pero esta casa es nueva; la otra la tumbaron, entonces ellos subían con los amigos; un amigo que tenía; el dueño de una finca que se llamaba la portada y el hombre ese se llamaba Salvador y así; hasta que comenzó a subir cada ocho días, ahí conversábamos entre todos. Estuvo yendo por tres meses, hasta que se fue para Pereira y ya después volvió y me dijo que fuéramos novios. Pero a mí, me habían dicho que conversaba con Isaura los días domingos... Decía pues la gente, ¡yo no sé! y no la subía hasta la casa; ¡jun.!, ¡qué tan jodido que era! Entonces yo le dije, que yo tenía un novio y que lo quería mucho; José Asunción, pero ese no movió un dedo para que nos casáramos. Yo le dije que no iba a seguir con él, porque nunca me había dicho que nos casáramos y él llorando me dijo, que era que no tenía plata; ni siquiera un trabajo.
Pero él sí; Roberto; tu papa me dijo que estaba decidido a casarse conmigo, quiero casarme con usted; aun cuando no tengo plata. Pero una vez que hubo sembrado todo este semillero de hijos  me dejó y se fue; y eso que me dijo, que nunca me iba a dejar. De sus bellos ojos como surcos salieron lágrimas que se deslizaron por sus mejillas y ya luego su mirada perdió se en algún punto lejano y ya no dijo, no quiso decir nada más.

                                             La mujer de negro

Cierta mañana en un pueblo;  relata mi madre, que estando  muy pequeña,  sucedió algo, que la dejó impactada y resulta, que unas parientes de ella,  que vivían en una casa, que tenía en la parte trasera,  una ventana que daba a un precipicio y  esa parte era bastante alta, y abajo pasaba una quebrada  y mientras,  que la entrada principal, si daba  a una calle, un poco falduda,  pero normal y resulta, que la tía mayor, salía de viaje esa mañana, no eran,  sino la tía y otra hermana, no sé,  a  ciencia cierta,  si era hermana,  hija o sobrina;  el caso es que, mientras la mayor,  salía de viaje, la otra,  se quedó dormida y la tía, empaco un maleta con sus cosas  y salió y se fue …
Vea,  lo que pasa, es que esas  casas,  como que fueron construidas en un barranco, dice mi mamá, que para ese entonces,  era muy niñita; en cuanto se fue  la tía; la que estaba acostada,  vio sintió y oyó, a una mujer vestida de negro, con zapatos de tacón; muy hermosa  es que,  era  entrarse por la ventana esa  y que,  con una mirada llena de dulzura,  le sonrió y se acercó hasta su cama, muy  cerca de su cara, como si quisiera cerciorarse  de que si,  la estuviera mirando  y sin medir palabra,  de inmediato, se ocupó en arreglar la cocina, lavo los platos  y dejo la cocina impecable y la miraba desde allá y le sonreía y a continuación barrió la casa y  debajo de la cama y organizo las pantuflas y los zapatos, que dizque,  todo quedo muy ordenadito. Y resulta,  que como a la hora, la tía,  que estaba en la terminal de  buses,   se acordó,  que se le habían quedado unas bolsas de ropa, ya que,  eran comerciantes y toco la puerta y tocaba y nadie le abría y ya cansada y preocupada de tanto tocar,  llamo  a  unos vecinos, y  entre todos tumbaron la puerta y   como le parece,  que se fue para la cama y  la encontró con los ojos abiertos y con la lengua  trabada  y que le preguntaba cosas y ella le movía  los ojos, intentaba hablar,  pero no podía , y hacía así,   mmm, con  los labios, que los tenía pegados, apretados   y  eso,  tuvieron,  que llamar a un doctor y la tía le preguntaba,  que  podía ser eso,  tan raro  y el matasanos, en ese entonces,  como que les decían así, le respondía que no sabía;  lo que le pasaba, que era posible,  que hubiese,  tenido una experiencia muy,  muy fuerte, algo,  que la impresionó fe tal manera, que la llevó



a quedar en estado de shock  y que había,  que darle tiempo a que reaccionara.  La medicó  y después de tres días, fue reaccionando, hasta que contó,  lo que le había acaecido y la tía cuando llegó, si encontró todo en su sitio. Y eso,  fue,  lo que nos dijo  mamá,  que había pasado en ese entonces.
    
                                                 Esa noche

Ella a cada rato iba a hacerme la visita y yo la atendía lo más de bien; le servía unos almuerzos lo más de buenos. Hasta que un día me tocó irme a vivir a otra ciudad. A Manizales y me fui a esa casa, a donde Elena, la hermana  de  mi suegra y se me hizo muy tarde y me tocó amanecer allá; entonces me puso a trabajar y a la madrugada me hizo levantar para que le moliera un maíz. ¡Pero no pegué los ojos esa noche! Eso era una bulla, arrastrando cadenas; ella y el marido que era ciego, pero ese hombre, qué demonio que era. Trabajaban dizque arreglando o desbaratando matrimonios. Ni un trago de agua panela me dio.
Un día me fui a buscarles una leña a mi suegra y ella, la hermana andaba por ahí y como sabía en donde guardaba yo mis cosas; se fue y me robó una foto de él y la puso cabeza abajo y la chuzó con puros alfileres. Entonces Matilde, una hermana de él, que en paz descanse, la descubrió. Vio la foto y se puso a decir que yo era una malvada; pero mi suegra aunque no me quería, era justa. Yo llegué y eran como las ocho y tiré la leña y me puse a prender el fogón, porque no había ni agua panela, y  mi suegra se alegró tanto; entonces me defendió y dijo; ella no fue, ella no es; antes, miren que acaba de llegar. Sí, porque yo partía con un hacha la leña, con mis pobres bracitos que ya no daban más. Puse la cayana y la Matilde se vino a buscarme pelea. Con ella no se meta, los siento mucho pero mi nuera no es; a la que si vi rondando por ahí, fue a la Elena. Entonces la Elena se defendió y comenzó a decir un poco de cosas, fue cuando cayeron en cuenta que esa mujer me aborrecía. Después, a los ocho días volvió y yo estaba remojando la ropa; le dije a Tulito; ¡vaya! dígale a su tío que le preste la peinilla para yo peinarlo y después se va para la tienda a ver si le fían un jabón, para lavar esta ropa. Tan pronto escuchó que yo dije peinilla, se fue a decirle a mi suegra. ¡Vea! ahí está, dizque prestando una peinilla para matarme. Ella era coja, entonces le dije, porque se subió al balcón y comenzó a insultarme; ¡Vente para acá que aquí te espero! y ese tío de Tulito que se cagaba de la risa. Y todo lo que me hizo trabajar esa noche.

                                                La piedra

    Un día estaba yo a dieta de Pairo, ¿era Pairo? sí, creo que sí y me asome por la ventana y mire para allá, para esa montaña de la sierra, cuyo cañón llegaba a la quebrada, una quebrada que había hay, ya para entrar a la playa, un poco más allá , de la vuelta de medina , más allá de la casa de salvario vallejo , en la playa, junto al bar campestre, donde, coge uno la travesía, para meterse a la sierra y cuando vi, que bajaba una piedra grande, prendida, como si echara candela y atravesó la carretera , paso al otro lado, por entre unas casitas que había y se clavó en una peña grandotota , y que estaba, en ese plano del potrero y pasando por entre, esos ranchitos y no los tumbo fíjate. Lo más de raro. 

                                                   Cigarro 

Un ocho de diciembre, estando yo, de dieta y a los ocho días, de haber nacido Eugenia, me salí para el corredor , que era de barandas , y serian entre las nueve y las diez de la noche , la casa en esa parte, era como falduda y estaba hay mirando al cielo ; cuando vi que venía bajando por el cañón de la sierra , ahí, más debajo de esa cordillera, en donde estaba el tabor ; un tabaco, sí, porque aparecía como una cosa, en forma de tabaco , con la punta prendida; o sea, en la parte de atrás y de adelante, llevaba como un foco prendido y medio se paró, se detuvo en el aire, no estaba muy alto ; aunque siempre, sí.. .
Pero al alcance de la vista y dio tres vueltas así; aquí, ella mostró con las manos; como en forma de elipse… Y lo que pasa, es que venía derecho y al llegar, encima de la playa, dio tres vueltas en forma circular, y de allí se desvaneció, con rumbo a la montaña y se perdió… 
Esa noche estaban de visita unas mujeres y me provoco, me dieron unas ganas de salirme; y ahí, fue done aprovecharon, para robarme dos abrigos, uno negro y otro café, me abrieron el closet. 
Nota: en la sierra, toda la vida, se han hecho avistamientos. Se han visto ovnis.

                                                   Sombra
 
Cuando estaba chiquita, nosotros vivíamos, en una casita de barro, la tierra era colorada y teníamos un patio largo, y esa noche estaba haciendo una luna, que parecía de día, más linda; cuando vi, como una sombra, de una mesa de corredor, que venía por el aire, una sombra cuadrada y se veía reflejada en el suelo, mire para arriba y venía esa sombra también ahí...
Beatriz Elena Estrada

© Copyright NARRACIONES CORTAS

 




lunes, 30 de marzo de 2020

DEL OTRO DE LA LUNA Género Novela





DEL OTRO DE LA LUNA
Género Novela
Esta obrita esta reseñada en derecho de autor de mi país (Colombia)
BEATRIZ ELENA MORALES ESTRADA
CAPITULO XXIX
El ENCUENTRO
Era una noche de luna y estrellas--- noche de verano y de canturreos—Adentro--- el olor a chimenea se sentía bullir---- se hallaban reunidos--- en torno a la mesa del comedor---Diego----- Amanda--- Lilia--- Ricaurte que ya había regresado de vuelta y hasta los niños---
Doña Rafaela--- en lugar de sentarse--- iba de aquí para allá--- trayendo y llevando una cosa y otra--- Lilia y Amanda se ofrecieron a ayudarla--- pero está no aceptó--- en unos segundos--- me siento con ustedes--- les dijo---
La cena está deliciosa--- esté pollo tiene un sabor exquisito--- tienes que darme la receta--- dijo Lilia---- si--- respondió Rafaela--- a ratitos sabe cómo a pavo--- dijo Amanda--- no sé----aseguró Ricaurte--- pero esta como para chuparse los dedos--- y Diego aseveró--- es que no es por nada--- pero mi mamá--- tiene una mano---
Rafaela se sonrió Y Ricaurte continuó----estoy de acuerdo en todo, exceptuando algo--- ¿no creen qué a las cosas hay que llamarlas por su nombre?---- ¿qué opina usted Amanda? ---- Es posible que tenga razón don Ricaurte--- pero también--- hay que entender--- que muchas cosas son a veces, una mezcla de dulce y amargo.
Como el amor por ejemplo----adujó Diego---es cierto---aseveró está--- riéndose---pero si--- muchos sabores y olores se hallan reunidos en uno sólo--- sin que por ello--- sean menos exquisitos---- ¡y vaya qué está cena lo está! ----aseguró Ricaurte--- Deliciosas---
Rafaela---- que ya se había sentado a degustar--- se sintió aludida--- bueno---bueno--- con tantos halagos----van a hacer que me enoje y me vaya--- No son solo halagos Rafaela---- de la misma manera que no se puede confundir la literatura con la realidad---
¿A qué viene eso ahora? ---- Preguntó Diego--- bueno es que antes de sentarnos a la mesa--- Amanda y yo estuvimos tratando algunas cuestiones de esa índole--- ¿Cierto Amanda?---- Si--- don Ricaurte y yo tocamos ese asunto--- dime tan sólo Ricaurte--- ¡hum! --- ¡Claro por supuesto lo haré!
---Esté continuó--- ¡Verán!---- yo creo que entre la realidad y la ficción--- tan sólo existe un pequeño tejido--- que si se rompe--- ya no sabremos distinguir entre lo uno y lo otro--- pero miren--- golpeó fuerte con sus zapatos--- eso no quita que esté momento--- que estamos viviendo--- pierda su encanto--- su haló de dicha---
Todos se rieron--- Rafaela y Lilia se miraron-- creo que ya es tiempo de que nos movamos a limpiar la cocina--- así es----dijo Rafaela---sin embargo apeló--- ¡hay miren!--- yo no sé nada de literatura--- ni entiendo un comino de lo que están hablando---- ¿pero qué más literatura qué la realidad que vivimos a diario en nuestro país? ----y de la cotidianidad ni se hable--- pregúntenselo a mis manos--- que trabajan duro--- en el día a día---
---Es cierto mamá--- ¿alguien quiere más vino?----está delicioso es lo más viejo--- lo más añejó que pude conseguir en el mercado---llena mi copa hijo y también la de todos---- es bueno que brindemos por estos momentos--- por todos nosotros--- la vida es un instante y ya--- zúas se acabó---- ¡en hora buena!---- ¡Rafaela!--- dijo Ricaurte con gran emoción--- brindemos por nuestra amistad--- ahora que somos reales y no solo ficción---
Tienen razón--- apeló Diego--- ¡bravo Rafaela! ----gritaron y aplaudieron todos al unísono---
---Ya luego que hicieron el brindis--- Rafaela preguntó y cambiando de tema--- ¿Cómo se encuentra Manuel?--- En estos momentos--- debe de estar saboreando el plato especial que le enviaste--- y por lo demás-- la enfermera que contraté-- lo trata muy bien-- es decir--- le suministra la droga-- sabe que puede comer y que no--- por lo general ella misma se la prepara--
¡Ay! --- antes de venirme para acá--- me expresó lo feliz que se siente con tú amistad Diego--- ¡Qué bien!-- en cuanto puedas--- dile que de igual modo--- yo también.
----Estos meses sucedidos--- desde la estadía de Manuel en la clínica---parecía--- que les había sentado bien a todos--- Al fin--- las mujeres se retiraron a la cocina y los hombres se fueron a la salita---
Ricaurte sacó su pipa y aspiró un poco--- ¿no sabía qué usted fumaba?--- solo lo hago después de una buena cena como está--- luego aspiró despacio y se dejó absorber por esas extrañas ondas escriturales--- deshidratadas--- hidratadas---- que se deslizaban por su mente---él no era un escritor--- ni tampoco quería serlo--- algunas veces lo había intentado-- pero tan pronto quería hacerlo--- la cosa se le apartaba de la mente---
¿Pero por qué le sucedía esto?---- ¿por qué se le venían estos pensamientos? ¿Sabes una cosa Diego? ----Nada hay más brutal que la realidad--- y aunque lográramos plasmarla en la escritura--- no pasaría de ser sólo eso--- una simple ficción y además mira--- como han ido siempre las cosas--- Nerón por ejemplo, después de incendiar a Roma--- quiso también incendiar al mundo---- dio varias chupadas a su pipa con lentitud y continuó--- Diego lo observaba---- Pero no como un niño que describe círculos en la arena--- sino como un loco, un ebrio sediento de poder--- típico--- ¿No?---
---Diego Suspiró y aunque lo que Ricaurte decía--- parecía a simple vista--- algo fuera de lo normal--- esté acabó por confirmarlo--- así es Ricaurte--- Nerón--- quiere seguir incendiando al mundo y Raquel sigue llorando por sus hijos muertos--- ¡oh Israel!--- ¡Israel!--- te derramaste desde la copa más fina y bañada en oro y tan sólo para caer como una de las rameras más bajas--- ¡vaya Diego!--- déjame--- que yo le agregue el otro pedacito--- está bien hazlo-----¿Hasta cuándo unida a los poderosos de la tierra seguirás desparramando la inocencia?----
----Sin esperar a que Ricaurte terminara--- Diego remató--- ¡hay Israel! --- pobre de ti--- ¿mira Ricaurte o yo estoy ebrio o los dos hemos leído el mismo libro? --- ¿Pero de cual Israel hablas tú? Israel el pueblo desperdigado en el desierto--- de algún modo somos todos nosotros ---- y en cuanto a lo otro--- te diré-- -ni lo uno ni lo otro--- a mi modo de ver--- son tan sólo ondas escriturales que se mueven en nosotros--- surgen desde dentro y se confunden en el aire--- pero mira hemos pasado de la literatura—a este otro modo de nombrar---
¿Curioso no?---- Diego continuo ---- ¿Nosotros?----
¿Dices nosotros? ----si--- ya sabes--- esos seres como nosotros Diego ---
---- Hablas de un modo muy gentil---- ¿disculpa?---- que hablas como los gentiles--- disculpa soy torpe--- pero no tanto---
¿Te refieres a qué hablo de un modo muy aburguesado? ---- ¿De ese nosotros? --- sin embargo aunque generalice no estoy discriminando a nadie--- pero es obvio que lo haces--- es más--- esas ondas escriturales no se manifiestan---- sin una previa asignación de lo pensado---
----- Ricaurte sacudió su pipa y terminó por apagarla--- mira Diego--- sé que te has sentido aludido-- pero mi lio--- no es contigo--- ni con el nosotros--- sino conmigo---en fin--- no lo asigno solo a una determinada clase de personas--- el asunto no es tan grave--- pero intento reescribir el nosotros en--- quizás solo en mi cabeza--- es tan sólo eso---Además diego habrás de reconocer que no todo el mundo discierne sobre estos asuntos ¿o sí? ---
----Diego abrió la boca para refutar--- pero en ese instante--- las mujeres regresaron alegres y sonrientes--- bueno señores--- hemos terminado con la cocina--- Lilia se adelantó y dijo--- Yo ya regreso--- voy a ver cómo está Manuel--- Diego miró y preguntó a su madre ---- ¿Y Amanda en dónde está?--- ¡Ay hijo!---- creo que hace rato que está afuera---- contemplando a la luna--- ¡ah!
Al llegar Lilia--- Chela la enfermera --- le abrió y con afabilidad le dijo--- siga---siga---- Manuel se encontraba dormido y mientras la enfermera--- organizaba algunas medicinas--- Lilia--- buscaba con afán--- su vieja y querida guitarra--- la que nunca abandonaba---pero antes embadurnó sus manos con crema--- bueno--- yo me vuelvo para la reunión--- si alguna cosa--- ya sabes--- me llamas---- váyase tranquila--- ahora---- no creo que pase nada--- mírelo--- duerme como un bebé--- Es cierto--- ya se encuentra muy bien---
Al regresar a la casa, encontró a Diego hablando con Rafaela--- mamá te digo, que ya has trabajado demasiado--- deja a Mery---- que se encargue de todo--- es tiempo de que descanses--- Lilia se adelantó--- Rafaela perdóname si parezco--- una entrometida-- pero tú hijo tiene razón--- veo que merices la muchacha que te ayuda --- es muy eficiente---
¿No--- cómo se te ocurre querida?--- para nada eres una entrometida--- no vuelvas a decir eso---- entonces--- en tono alto--- propuso lo siguiente---
¿Qué tal si nos vamos para el patio?---- hace muy buena luna y además está tarde acomodé algunos muebles allí----Bueno vamos----asintieron todos---
Ricaurte y Diego--- se fueron juntos--- este último con la guitarra de Lilia--- medio apretada entre su brazo izquierdo--- Lilia y Rafaela se fueron platicando, que si una cosa---- que si la otra--- de repente Rafaela dijo--- ¡ay Lilia!----voy a buscar un saco para colocármelo--- sé que no hace frío---pero a mí me gusta sentirme abrigada--- ve tranquila----
Amanda reapareció cerca de Lilia--- ¡he hola Amanda! ---te hacía en el patio, está se sonrió--- ya que estas aquí--- quiero aprovechar--- para decirte que me sorprendí mucho--- aquella vez que Hunder Alexander--- te tomó de las manos---creo Amanda que te hubiera detestado para siempre---- sino es porque Diego me habló de ti y también por esa salida rápida para la clínica--- no te preocupes Lilia--- sé que a mí--- quizás me habría pasado igual---
¿Pero sabes una cosa?---- tú no pareces una mujer del común--- ¿de veras?
Si---- porque eres una mujer que se ve que ha sufrido bastante --- además de ser muy sensible---- Pero tú no te quedas atrás Amanda--- tú--- sí que te sales de lo común--- ¿pero porque? Dijo ella y riese con gran efusión--- mentiras no--- anda ven--- vamos a disfrutar de esta velada--- que denota ser excitante--- Vamos pues---
Los niños---- las seguían tomados de las manos--- ¡A!---- y--- el olor a chimenea--- se dejaba sentir en el aire---
Al llegar se sentaron alrededor---- de frente--- los unos con los otros--- mientras la noche los contemplaba---- impávida de luna y de estrellas rutilantes---
----Con nitidez la cara de la noche--- se formaba en cada uno de ellos--- de un modo distinto—de un modo amable ---- sin embargo---- hasta es posible que del otro lado de la ventana y atraído por la luz y el calor de hogar---- algún lobo acechara hambriento y celoso----
----Tomó Diego la guitarra y se la paso a Lilia--- por unos segundos sus ojos se encontraron--- pero disimularon bien su roce por medio de las palabras--- ¿Bueno está guitarra fue traída aquí para algo o no? ---No te equivocas Diego------de niña me encantaba cantar y amenizaba--- casi siempre las reuniones de mamá--- bueno--- cuando no metía las narices en las conversaciones de ella y sus amigas---
---Por unos segundos---- Rafaela expresó su disgusto--- no le agradaba--- que Diego--- hablara con ella--- sospechaba algo---- pero el gesto desapareció con rapidez de su cara--- después de todo--- Lilia era una gran mujer---- una persona encantadora --- pensó---
Lilia continuó--- y ya cuando vivía en España--- aprendí a tocar la guitarra y a perfeccionar mi voz--- pues me quedaba mucho tiempo libre--- Rafaela intervino---- ¿es cierto que en España no tratan bien a los colombianos? ---todos la miraron--- como si hubiese salido de algún otro mundo--- ella se dio cuenta y agregó--- bueno la pregunta--- es porque muchos de mis vecinos--- que tienen parientes allá--- cuentan que los tratan muy mal y por lo demás--- es difícil conseguir empleo---
En parte--- eso parece ser así--- en mí caso no-- ya que mí compañero--- estaba muy bien relacionado y bueno--- y la mayoría de los españoles son encantadores--- lo demás ya lo saben--- Diego intervino--- Mama deja que Lilia nos sorprenda y nos deleite con su voz---
---Si---- ya don Ricaurte nos ha contado que canta--- bueno entonces----
¡Que cante! --- ¡que cante! repitieron a coro---
Hunder Alexander--- aunque no había hecho las paces con ella--- no del todo--- se sintió orgulloso y se acomodó prácticamente a sus pies---- Lilia lo notó y pensó---- está es la ocasión---- tengo que conquistarlo---
Entonces comenzó a rasgar las cuerdas de la guitarra----todos se estremecieron---- ella dijo--- casi deletreando las palabras-- está canción--- va dedicada a mí hijo---- Hunder Alexander---- él--- los miró a todos con la cabeza erguida y mostrando una sonrisa de oreja a oreja---
La autoría de esta canción---- aclaró---- le pertenece a Facundo Cabral --- doña Rafael se encogió de hombros--- ¿vaya a saber quién será ese?---- pensó---- Entonces---- con la voz más melodiosa--- que jamás Hunder Alexander había escuchado---- ella su madre--- su mama--- comenzó a dar un canto--- a recitar estas palabras--- “No crezca mí niño-- no crezca jamás-- los grandes al mundo le hacen mucho mal-- el hombre ambiciona cada día más y pierde el camino por querer volar--- Al correr el hombre no puede pensar-- que ni el mismo sabe para dónde va---Vuele abajo--- todos--- a ver todos--- le hicieron el coro---
---Vuele abajo--- porque abajo esta la verdad--- esto es algo que los hombres no aprenden jamás--- Diógenes cada vez que pasaba por el mercado lo hacía muy feliz, porque veía muchas cosas que el hombre no necesitaba” ----
--- ¡Eh! ---- ¡Avemaría!---- se lució---- ¡usted canta¡ ---- no--- y eso--- no es nada mamá--- ¿se fijó cómo toca esa guitarra?---- no---- no-- es que yo estoy aterrada----
¿Quién es Diógenes mamá?---- Preguntó Hunder Alexander---
--- que sin darse cuenta había hecho esa pregunta --- todos se miraron expectantes; pero esté con inocencia prosiguió---- ¿es acaso algún amigo tuyo?--- pero Lilia solo sintió en su corazón la palabra mamá--- nunca se la había dicho---
---- Ja, Ja, Ja, Ja, Ja---- rieron sé todos---
¡Que gracioso eres Hunder Alexander!---- añadió doña Rafaela--- él frunció el ceño y de inmediato hizo un ademán de levantarse--- pero con suavidad Diego----le puso las manos sobre el hombro---- ¡e y!--- ¡e y! ---- ¡No te enojes hombre!, es sólo un juego---
Al comprender su imprudencia--- Rafaela dijo con sinceridad--- a decir verdad yo tampoco--- se quién es ese tal Diógenes----al ver que nadie respondía nada---prosiguió--- ¡pero como nombre feo y raro si tiene! ---- ¿mamá te hicieron daño los vinitos?
---Escúchenme todos--- expuso Ricaurte--- basta ya de pláticas y démonos gusto----escuchando a la señora Lilia--- está noche amigos--- es de inspiración----pero antes te diré Alex y a ti Rafaela--- que Diógenes fue un hombre pensativo---- es decir que pensaba---- Pero además--- añadió Amanda----ese fue un hombre que sabía cómo usar un poco de sal---
---- ¡A!--- dijo Hunder Alexander--- ¡Um¡ ---- dijo doña Rafaela--- y cuando Lilia iba a dar un bosquejo de su voz---- Evita dijo--- espera un segundo----
¿Qué es estar inspirado Ricaurte?---- Bueno pues…---- ¡hombre!----- es eso--- eso--- que la señora Lilia está haciendo--- Evita replica entusiasmada---- ¡ay!---- ¿es algo así?---- ¿cómo una cosa dentro del pecho? ----- Si--- así es--- creo que es algo así---- ¿no es cierto Amanda? ----
¿Me devuelve usted la pelotita Ricaurte? ---- Evita ya lo dijo--- simple--- tan simple como el viento--- como esté instante pequeño---
Si--- pero háblame más--- ¿acerca de lo que para ti significa?---- Vaya-- y era usted--- el qué tan sólo--- ¿quería escuchar a Lilia?--- añadió sonriente Diego----esté hizo un gesto con la mano--- como dando a entender--- que lo esperaran tan sólo unos segundos--
---- ¡Qué remedio!--- dijo ella--- te daré gusto--- para mí--- es algo así como un poco de posesión----un poco de frenesí--- de sentido de pertenencia y también el tratar de ahondar en la tradición---- ¿Posesión?--- Si posesión--- en el sentido de apropiarse del sentimiento y expandirlo como se expande un fuego pequeño----
¡Basta! ¡Basta! a mi esas conversaciones me dan dolor de cabeza--- me disculparan--- pero es momento tan sólo de escuchar a Lilia---
¡Por supuesto!--- dijeron ellos----nosotros también--- ¡sí que cante!--- ¡que cante!--- bueno vamos a escuchar un tema de Silvio Rodríguez …
---- está vez--- fue Rafaela la que interrumpió---- esperen un poco--- está sonando un teléfono--- si--- es el de Ricaurte--- que pena--- debí de haberlo apagado--- no importa---- contesta--- contesta--- si diga----¿Cómo?--- ¿qué dice?--- cálmese Chela--- es para usted señora Lilia--- ten--- ten la guitarra Diego--- ¿si pero dime qué pasa?--- ¿ pero cómo? ---- Salgo ya--- de inmediato--- entonces se levantó diciendo---- Manuel sufrió una recaída----
¡Mi papá!---- ¡Mi papá! ----vamos te acompañamos--- si vamos--- dijeron a coro--- está no respondió y salió volada--- bueno---- ya sabíamos que esto podía pasar---- expresó Ricaurte---
Siquiera vino señora Lilia--- ya llame la ambulancia--- estaba dormido--- en apariencia--- todo estaba controlado--- pero de repente--- se despertó desvariando y vomitando algo café--- el hígado--- ¡usted ya sabe! ---Si---- si-- no te preocupes--- lo de la cirrosis--- los doctores ya me lo habían dicho---
----La voz de Manuel se dejó escuchar---- ¡Lilia!--- ¡Lilia!--- el sonido era bajo---como débil y hasta apagado--- ¿Manuel cómo se siente? ---- No Lilia--- mal, estoy muy mal--- pero no se preocupe por Hunder Alexander--- yo sé que él--- es todo un hombrecito y lo va a superar--- tranquilo--- no se esfuerce--- si--- si---es que quiero decirle esto--- antes de que todo se torne oscuro-- y es que estos meses--- bajo su cuidado me he sentido muy bien-- Lilia trató de desenredar--- su mente--- ¿meses?--- se preguntó--- Diego--- murmuró y pese a su estado--- Manuel la escuchó---
Hunder Alexander--- que se había quedado rezagado--- porque Rafaela lo había detenido--- entró hablando alto con su vocecilla--- ¡papá!--- ¡Papá! Hijo--- Hunder--- no te pongas así--- ¡hijo!--- dijo mientras esté lo abrazaba---perdóname por no haber sido un buen padre--- uno mismo se busca las cosas---
---- ¡Llegó! ---- ¡llegó!--- ¡ya llegó la ambulancia señora Lilia!--- ¡muy bien! Entren---por aquí---- Cojan la camilla--- ordenó un hombre blanco--- y Diego que estaba afuera les dijo--- yo les ayudo y así entre dos hombres y Diego sacaron a Manuel----con mucho cuidado y lo colocaron en la camilla y luego lo subieron al carro de la ambulancia---- bajo la mirada de los demás--- el niño se acurrucó junto a la pared y Lilia--- aprovechó para apretar su cabeza--- contra su vientre----él se quedó allí quieto---- pero luego se separó--
Bueno vámonos ya--- con él----sólo puede ir una sola persona y la enfermera--- Lilia y Chela se subieron de inmediato--- El carro se marchó y Hunder Alexander explotó en llanto--- Diego lo apretó entre sus brazos---





miércoles, 19 de febrero de 2020

Conversaciones conmigo misma






Conversaciones conmigo misma
Hace muchísimo tiempo me preguntaba ¿Cuál sería mi verdadera vocación? Y pensaba que hay cosas, que solo se nos develan con el tiempo y sentía que era necesario volver al punto, en donde la rueda de la vida comenzó a generar el movimiento y pensaba que incluso todo, debía de tener alguna justificación o explicación.
Equivocada o no; así pensaba y llegada a este punto. He sentido una gran decepción ¡Cuanta bufonería! Pero vea usted amable lector, quizás nos hemos preocupado demasiado por los resultados y hemos ignorado, los caminos tortuosos, los procesos tenaces, por los cuales, uno llega a ser lo que es; lo que cada uno es, lo que somos y en estos procesos, juega un papel muy importante; las instituciones de toda índole y claro; no podemos dejar de lado el sentido de la educación; la educación, por medio de ella se somete a la bestia humana, se le induce al raciocinio, a la mansedumbre y en fin; a través de ella, se nos ofrece, en pequeñas cantidades, una poción que dosifica, nuestro músculo pensante.
Un jarabe dulce, que consumimos a cada instante. Bombardeo de imágenes.
Y si, ciertamente, un camino es el hombre, un sinsentido, lleno de sentido y de significaciones, tanto, de manera particular, individual, como general, en ese todo, totalidad de la humanidad.
¿Pero y que pasa con eso?
No obstante; el hombre, es un ser que pareciera ser, se repite, en su historia, en la cultura, una y otra vez , oscila en el aparente vacío de la nada y rueda y rueda, como un arlequín, sobre un mismo punto.
Nos jactamos del progreso que genera la ciencia y la cultura, nos jactamos si, y sin embargo, está oculto un germen, un virus que se ha incubado en nuestra sangre y que está agazapado como una hiena, detrás del brillo de las luces de neón y de los cerebros que manejan y manipulan el poder en todo el mundo.
¿Cuándo se despertará nuestra conciencia?
Pare, pare ya de hablar ¿Qué cosas dice? ¿Qué pretendes con esto? Nada, tiene usted razón amable lector; me he puesto demasiado trascendental y eso, eso no es bueno, ya que hay devaneo de materia gris en movimiento y eso, quizá, no sea precisamente lo que usted buscaba.
Por ahora esto, no es ninguna conclusión, de la que pueda jactarme; no, para nada y de otro lado, en este instante, no tengo la certeza de nada, de manera, que este pensamiento se desliza, hacia un lugar del pensar, en donde el sentido de la significación y su significante, apenas comienza su recorrido por entre peñascos, que van más allá de los sentidos y del ojo que mira en frente suyo, la imagen proyectada una y otra vez en la misma dirección.
Veo que mira usted el reloj, si es cierto, suenan las horas, como campanadas y memo apura, y nos parte en dos y se oye convertido en un silbato , quizá tan solo es una absurda locomotora, que nos llevará al río de las cosas, en donde una llama, en una pequeña cueva, oscila de allá para acá y viceversa.
Pero mire usted, mi reloj está a punto de detenerse y me parece que estoy justo a entrar en el gran silencio, no el silencio, de los silencios, no claro que no…
Y esta telaraña, que el destino ha tejido para mí, aún no concluye, por cuanto es menester, volver al punto mismo del origen. ¿Si se da cuenta? volvimos a lo mismo.
Pero señor, señora no se moleste; no me refiero a su destino, por cuanto es usted mismo, quien lo está obstinadamente releyendo y no podemos, concluir que sea exactamente el mismo y sin embargo, el alado pensamiento, que se instala en la cima de las cosas; me dice que hay algo, dentro de lo cual usted y yo nos parecemos ¡Por Dios! Su elocuente silencio no es otra cosa, que la veracidad de la secuencia pensada y dicha. Hasta la vista amable lector.
Beatriz Elena Morales Estrada © Copyright NARRACIONES CORTAS.

sábado, 8 de febrero de 2020

Thot




                                                  La imagen está sacada de la web


                                                           Thot

En la oscuridad y en medio del sueño surge para el durmiente una visión, es un jinete sobre un  caballo; pero el que duerme,  solo lo ve de espaldas y entonces mira y ve las poderosas y grandes ancas del animal.  Una voz que proviene  de algún lugar, se acerca y musita algo al oído del que duerme-  Este,  solo mira y de improviso aparece una plaza  ¡Caramba!   Es una plaza de toros, lo extraño es que allí, no se ven toros, a lo lejos, alrededor,  se distinguen formas de lo que parecen ser seres humanos. Ellos observan al estupendo caballo y su jinete. Este se encuentra ahora en mitad de la plaza. De nuevo alguien se acerca al lecho del que duerme y le dice; estás muy tenso, hay demasiada gente. El durmiente ignora lo que escucha, ya que su atención permanece  centrada en el jinete que va montado en su caballo. La imagen se hace más nítida, más palpable, sí.  Ya no hay ninguna duda, al parecer es un gran guerrero,  el que tenemos allí. Este hombre es de un  estupendo porte, las poderosas ancas de su caballo resplandecen al fulgor de la luz. Se ven entonces unas letras grabadas, la primera es Thot, Thot dios y gran guerrero, la fascinación de esta poderosa presencia parece querer llevar al que sueña a la contemplación de una secreta iniciación.

Beatriz Elena Morales Estrada © Copyright NARRACIONES CORTAS